Brasil, (AP) .- Las autoridades brasileñas arrestaron el jueves a un hombre buscado como parte de una investigación sobre presuntos movimientos sospechosos de dinero que hizo mientras trabajaba como chofer del senador Flávio Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro, lo que representa otro golpe indirecto para el mandatario.

Fabrício Queiroz fue arrestado en una operación conjunta entre fiscales de los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo, informó la fiscalía de Río en un comunicado. La pesquisa es sobre una supuesta red de corrupción con empleados fantasma.

Imágenes de la televisión local mostraban a la policía escoltándolo mientras salía de una propiedad en Atibaia, una ciudad en el interior de Sao Paulo. Los medios de comunicación locales reportaron que la propiedad pertenece al abogado de Flávio Bolsonaro.

Jandir Neto, un fiscal que está involucrado en el caso, dijo en una entrevista con la cadena CNN Brasil que era un despacho jurídico, sin especificar de quién era.

Flávio Bolsonaro rechazó haber cometido delito alguno y su abogado Frederick Wassef no respondió a mensajes y llamadas por parte de The Associated Press. Wassef a menudo es visto en el palacio y la residencia presidenciales. Ayer asistió a una ceremonia de juramentación de un ministro.

Bolsonaro fue elegido en 2018 en una ola de sentimiento anticorrupción y con promesas de limpiar la capital Brasilia. Sus niveles de rechazo han ido al alza al tiempo que la cifra de muertes por COVID-19 de Brasil ha aumentado a la segunda más alta del mundo y luego de la renuncia de su popular ministro de Justicia, quien afirmó que Bolsonaro trató de interferir políticamente en la Policía Federal.

Durante una transmisión en vivo en sus redes sociales, Bolsonaro dijo que la detención de Queiroz estaba diseñada para ser un espectáculo. También restó importancia a los riesgos para sí mismo.

“No soy el abogado de Queiroz y no estoy involucrado en este caso”, manifestó Bolsonaro. “Que la justicia siga su curso”.

La pesquisa relacionada con el arresto es una de varias centradas en aliados de Bolsonaro, incluidos activistas, legisladores y empresarios.

El lunes, las autoridades brasileñas arrestaron a la líder de un grupo activista que respalda a Bolsonaro, acusándola de recaudar fondos para acciones contra la democracia. La policía federal cumplimentó el martes más de una veintena de órdenes de allanamiento como parte de la misma investigación, y los medios locales informaron que el Supremo Tribunal Federal de Brasil otorgó acceso a los registros bancarios privados de varios legisladores.

“Hay varias investigaciones y operaciones por parte de la policía y el Supremo Tribunal Federal que se están acercando al círculo más íntimo de Bolsonaro”, señaló en un mensaje de texto Maurício Santoro, profesor de ciencias políticas de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. “El arresto de Queiroz es una noticia grande y una enorme preocupación para Bolsonaro”, aseveró.