#Guerrero

Madres abandonadas esperan por sus hijos en asilos de Acapulco

Por Elibeth D Nicolas, 2016-05-10 09:15

Águeda, María  y Graciela tienen algo en común que las ha unido en los últimos años…esperan cada días a que sus familiares las busquen en el albergue del padre Ángel Martínez, en donde saben que pasarán sus últimos momentos de vida.

Pero justo hoy, el día toma un significado especial, es 10 de mayo, Día de las Madres y les duele saber que no recibirán un abrazo  de sus hijos, nietos o bisnietos, porque aseguran, que desde que fueron llevadas al albergue han sido  olvidadas.

Estas mujeres, madres, abuelas, esperan todos los días sentadas en sus sillas de madera, color gris, con la esperanza de que sus hijos vuelvan por ellas.

Águeda Dina Colón, tiene 99 años de edad. Ella se encuentra atrapadas en ese cuerpo tullido, que pareciera encogerse con el paso de los años, pero que  su mente y corazón se mantienen llenos de recuerdos de todo lo vivido.

El dolor más grande que enfrenta cada día, es la pérdida de su único hijo, sentimiento que, asegura, mantendrá hasta que a ella le llegue su último respiro.

Su hijo tenía sólo cinco años, murió por una picadura de alacrán, y no ha pasado un solo día sin que ella no le duela su pérdida.

Águeda  es originaria del municipio de Cuajinicuilapa, en la Costa Chica del estado, y cuenta que tiene dos años dentro del albergue, lugar hasta donde fue llevada por sus sobrinas. Decidieron llevar la ahí porque ellas mismas enfrentan problemas de salud, tienen cáncer y les es imposible atenderla.

La historia de María Nepomuceno Cortez, quien es originaria de Tecpan de Galeana, en la Costa Grande de Guerrero, es más difícil.

Ella siempre está sentada, en su silla de madera viendo hacía la reja principal del lugar. María tiene la esperanza, de que un buen día, suene el timbre y regresen sus  hijos, quienes la abandonaros para irse a la ciudad de Tijuana.

Le prometieron, dijo con tristeza, que estaría sólo ocho días en el albergue, pero ya se convirtieron en ocho años… ocho años de mantener la esperanza de que sus hijos vuelvan.

Todos los días sale de su cuarto, a las siete de la mañana, porque siempre es muy puntual, da pasos muy lentos hasta llegar a su silla de madera, se sienta, se cubre con un reboso amarrillo y sostiene entre sus manos una bolsa, color negra, en donde tiene todas sus pertenencias.

A María le cabe toda su vida, todas sus historias en una pequeña bolsa de mano, y así espera a que regresen por ella, como un día se lo prometieron.

Con lágrimas en sus ojos, cuenta que está desesperada y triste, por el abandono, pero también por no saber qué pasa con sus hijos.

“Jamás pasó por mi  memoria que mis  hijos me abandonaran”, dice con su voz pausada, mientras le ruedan lágrimas de sus ojos.

Su vida no ha sido sencilla, tuvo cuatro hijos, y sólo le viven dos. Toda su vida se dedicó a cuidar el hogar, pero ella y su esposo se fueron haciendo viejos, y hace poco más de ocho años él murió.

Los dos hijos que aún viven fueron quienes decidieron llevarla al albergue, pero ella sueña que un día saldrá.

“Yo ya estoy desesperada, ellos dijeron que solo ocho días estaría aquí y ya nunca han venido,  ya son muchos años los que he esperado a mis hijos  y yo no quiero morir aquí, quiero estar en mi casa”, pidió.

María cuenta que sus hijos le llamaron al asilo, y le prometieron que en abril irían por ella, pero entonces lanza la pregunta: ¿A cuánto estamos?, y le responde que ya es mayo, pero no pierde la esperanza, y confía que sus hijos vienen en camino por ella.

“Es mayo”, dice y se queda pensando unos minutos, después se responde a si misma: “a lo mejor ya vienen, porque me prometieron que llegarían por mí, sólo que están esperando a que llegue Luis (su hijo) del Norte para que venga por mí y nos vayamos a casa, porque dijeron que en este mes el llegaría, si en este mes”, confió, sin soltar de entre sus manos su bolsa, en donde están sus pertenencias, historias y su vida entera.

Graciela Gabriela, lleva cinco años en el  albergue, pero ella ya no espera a ninguno de sus hijos… ella sólo espera morir por el cáncer de mama que padece.

Tiene tumores, en ambos senos, y uno de sus hijos decidió dejarla en el albergue porque comenzó a perder la memoria, y cuando su enfermedad avanzó dejó de recordar toda su vida.

Graciela Grabriela, si es que así se llama porque ya no recuerda su historia, no puede entablar una conversación, repite cada pregunta y siempre da la misma respuesta: “A veces me pongo a pensar,  y me pregunto a mí misma que ha pasado, si me llamo fulana, hay Dios mío, hay  Dios mío”.

Graciela, en su soledad, no deja de repetir lo mismo.

El albergue del Padre Ángel Martínez, vive del apoyo de la población, aseguran los trabajadores que ninguna autoridad aporta recursos.

Entre los ancianos que ahí viven hay muchas historias, pero la mayoría tienen la misma característica y es el abandono.

Algunos cuentan que incluso ahí estuvo refugiado por dos meses un familiar del ex alcalde, Luis Walton Aburto.

Historias como la de Águeda, María y Graciela se repiten  a diario, sus hijos o familiares los dejan ahí y ya nunca más regresan por ellos.

María, decide cantar todos los días, pero esta ocasión fue especial por ser 10 de mayo, Día de las Madres.

#Guerrero

Habitantes de Tierra Colorada toman caseta de Palo Blanco

Vecinos de la colonia Leyva Muñoz tomaron la caseta en protesta por desatención de la alcaldía y se apropiaron del cobro.

Por Redacción, 2019-06-16 11:46

Chilpancingo, Guerrero.- Durante una hora vecinos de la colonia Doctor Leyva Muñoz, de la localidad de Tierra Colorada, tomaron la caseta de cobro de Palo Blanco, ubicada sobre la autopista del Sol.

Los vecinos denunciaron la desatención de autoridades municipales y estatales para realizar obras para esa zona de Tierra Colorada, por lo que decidieron tomar la caseta de Palo Blanco.

Lejos de realizar una protesta para exigir obras, los vecinos decidieron apropiarse del cobro de peaje y con el dinero buscarán arrancar obras en la colonia del municipio de Juan R. Escudero.

La protesta duró alrededor de una hora y al finalizar la actividad los protestantes se retiraron por la autopista del Sol hacia Tierra Colorada, municipio de Juan R. Escudero.

#Guerrero

Marinos no fueron retenidos por comunitarios, desmiente Semar

La dependencia indicó a la UPOEG que «si vuelven a obstruir las carreteras federales y las labores de seguridad nacional serán denunciados».

Por Redacción, 2019-06-16 10:03

Acapulco, Guerrero.- La Secretaría de Marina (Semar) desmintió que elementos de sus intitución fueran retenidos por por integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), y aseguraron que ya se encuentran en su base naval.

La dependencia señaló que cuando la unidad de la Marina realizaba un recorrido de vigilancia a la altura de la comunidad de Santa Rosa de Lima, en el municipio de Tecpán, la carretera Acapulco-Zihuatanejo estaba bloqueada a la circulación por UPOEG.

Se detalló que uno de los elementos que fue desplegado en la zona afirmó que circulaban por ese punto en el marco de una operación que implementaron desde la noche del viernes y cuando vieron la unidad de la Marina, los comunitarios querían saber de un sujeto detenido por portación de arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas, que fue puesto a disposición ante el ministerio público de Acapulco.

«Se les aclaró que aquel que ande con armas de uso exclusivo del Ejército será asegurado además de que si vuelven a obstruir las carreteras federales y las labores de seguridad nacional serán denunciados y se procederá conforme a derecho», indicó la dependencia.

Con información de Político.mx

#Guerrero

«Bloqueo de carreteras retrasará entrega de fertilizante»: Sandoval

El delegado federal señaló que el fertilizante llegará a todos los campesinos y se incrementará la produccción.

Por Elibeth D Nicolas, 2019-06-15 16:33

Guerrero.- El delegado federal en Guerrero, Pablo Almílcar Sandoval Ballesteros, pidió a campesinos tratar de no bloquear las carreteras, porque lo único que ocasionan es que la entrega del fertilizante se retrasé.

En entrevista, Sandoval Ballesteros señaló que las entregas de fertilizantes se realizan en las partes de la Sierra y La Montaña de Guerreo donde las lluvias favorecerán la siembra del maíz.

«Le pedimos a los campesinos que no bloqueen las carreteras, porque solo están provocando que se retrase la entrega. Decirles que existe el fertilizante suficiente y que todos saldrán beneficiados», expresó el funcionario.

Mencionó que para realizar la entrega de este fertilizante de manera puntual los camiones acuden resguardados con el apoyo del gobierno federal para que no padezca algún tipo de rapiña.

Pidió a los campesinos tratar de no angustiarse, porque existe suficiente fertilizante además de que todos alcanzarán de este benefició.

Pablo Almílcar Sandoval detalló que la entrega se ha hecho en las partes altas de la Sierra y La Montaña, donde las lluvias están favoreciendo la siembra y se prevé este año un incremento de la producción.