El especialista Carlos Torres Lozano indicó que diagnosticar y tratar de manera oportuna las alergias contribuye a brindar una mejor calidad de vida al paciente y evita que sufran complicaciones más severas a futuro.

El titular del Servicio de Inmunoalergias del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco agregó que “supongamos que es una rinitis leve, pero si con el tiempo no te trataste el padecimiento se puede pasar a los bronquios y generar entonces un asma bronquial que deteriora la calidad de vida del paciente”.

Dijo que en términos generales se ha “abusado” un poco del término “alergia”, toda vez que muchas personas tienen la creencia de presentar este padecimiento, debido a que asocian ciertas reacciones con algunas circunstancias o bien suelen confundir otros padecimientos respiratorios o de tipo cutáneo con el desarrollo de una alergia.

Manifestó que para que un agente se considere como alérgeno debe cumplir con ciertas características, sobre todo en su composición química.

Explicó que en el caso de las enfermedades atópicas (rinitis, asma, dermatitis atópica y alergias por alimentos), “que son detonadas por la inmunoglobulina IgE que genera una serie de reacciones moleculares que da lugar a las manifestaciones clínicas de las alergias”.

“No todas las cosas van a ser alérgenos, deben tener algunas condiciones, por ejemplo un componente molecular como el IgE elevado, ocasiona una respuesta inmunológica inflamatoria, dado que la persona que es alérgica tiene exacerbados los receptores de esta inmonuglubina”, afirmó.

Torres Lozano resaltó que aunado a lo anterior, el factor genético tiene un peso muy importante, toda vez que si uno de los padres es alérgico la posibilidad de que sus hijos hereden la predisposición es de 40 por ciento, mientras que si ambos progenitores lo son, el riesgo aumenta hasta 75 por ciento.

Destacó que lo anterior da como resultado el desarrollo de la alergia o reacciones de hipersensibilidad a ciertos agentes si la persona que tiene una predisposición genética, llega a exponerse a un alérgeno, y ocasiona una respuesta de su sistema inmunológica excesiva.

Señaló que los alérgenos más frecuentes son los ácaros del polvo, los hongos ambientales, el polen, los epitelios de animales, algunos alimentos y fármacos, y también pueden ocasionar reacciones alérgicas los ataques de algunos insectos.

Mencionó que las principales manifestaciones de alergias se producen en vías respiratorias altas (rinitis), bronquios (asma) y a nivel cutáneo (dermatitis atópica).

El especialista detalló que el Servicio de Inmunoalergias es referente a nivel nacional en el tratamiento de alergias, y cuenta a su vez con un área especial para el manejo y detección de reacciones adversas a los medicamentos.

Ello, toda vez que pueden producirse situaciones que pongan en riesgo la vida del paciente al entrar en contacto con algún fármaco, del cual se desconozca como alérgico y ocasionar un choque.

Precisó que para la detección de enfermedades alérgicas es necesario realizar pruebas in vitro de inmunoglubina IgE, revisar los antecedentes familiares de casos de alergias, y hacer pruebas cutáneas para determinar a qué tipo de agentes es alérgico el paciente para brindarle un tratamiento que puede incluir el suministro de vacunas personalizadas, elaboradas en base a sus necesidades.

Comentó que el Servicio de Inmunoalergias brinda a diario 60 consultas, de las cuales hasta 75% corresponde a pacientes con alergias en general; mientras que en el área de reacciones adversas a fármacos se atienden hasta cinco pacientes semanalmente.

Puntualizó que en la población general se ha estimado una prevalencia de alergias de hasta 15%.

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