Acapulco, Guerrero.- Para explicar en qué y cómo se gastaron más de 128 millones de pesos el año pasado, fue citada para comparecer este día la directora del DIF Acapulco, María de Jesús Mendoza Sánchez, ante la Comisión de Hacienda del Cabildo que dirige el síndico procurador Javier Solorio Almazán.

La Comisión de Hacienda está analizando el proyecto de presupuesto 2020 enviado a los ediles el pasado lunes por la alcaldesa Adela Román. La presidenta tiene prisa de que le aprueben un proyecto de presupuesto que demoró más de cuatro meses en presentar, y donde se autoasigna 50 millones de pesos para usar de manera discrecional.

Irónicamente les ha pedido a los regidores actuar con patriotismo, es decir, que solapen la falta de transparencia, la nula austeridad, la opaca rendición de cuentas y escaso combate a la corrupción, sin tomar en cuenta que el municipio se encuentra en una fase de emergencia que requiere el uso claro y eficiente de los recursos públicos.

En el análisis del presupuesto hay sugerencias de fondo como en el caso del DIF Acapulco donde sin pasar por ningún tipo de auditoría ni rendición de cuentas se gastaron más de 128 millones de pesos, con un sobregiro de 16 millones 412, 882 pesos, no obstante, para este año están pidiendo  112 millones 470 mil 979 pesos, sin haber comprobado el monto millonario del año pasado.

Como antecedente de la opacidad y la discrecionalidad con la que el DIF maneja sus presupuestos, se recuerda el caso de la esposa del exalcalde perredista Evodio Velázquez Aguirre, la actual diputada local Perla Edith Martínez Ríos, quien en el último año de gobierno dilapidó sin comprobaciones más de 90 millones de pesos. En ese momento, como también ahora, los regidores de Acapulco nunca exigieron rendición de cuentas.

Sobre este abuso al presupuesto de Acapulco que tiene una población que vive desesperadamente pobre,  se dijo que fue utilizado por Perla Edith Martínez para alcanzar la diputación local, a la fecha ocupa sin ninguna utilidad pública una curul del congreso local a donde sólo llega a cobrar.

La entonces presidenta del DIF Acapulco, Perla Edith Martínez, utilizó los recursos a su cargo para impulsar un proyecto de Tienditas Ahorradoras que nunca fue auditado pero que tuvo efectos electorales para su beneficio. Del mismo modo, ahora la presidenta del DIF, y hermana de la presidenta municipal, Adriana Román Ocampo dispone de esos recursos para la creación de 22 cocinas y el reparto de despensas en Acapulco, dinero de un presupuesto que aún no ha sido aprobado.