Chile.-La diputada del Partido Humanista de Chile, Pamela Jiles, celebró de una particular forma la aprobación, este 15 de julio del 2020, de una reforma de ley que permite el retiro anticipado del 10% de los fondos de pensiones privados para hacer frente a la crisis económica derivada de la pandemia del covid-19.

La reforma, un duro golpe al gobierno de Sebastián Piñera, recibió el apoyo de parlamentarios de la coalición de derecha del gobierno y tras una noche de protestas, la iniciativa fue aprobada por 95 votos a favor, 36 abstenciones y 22 en contra.

El proyecto pasó ahora al Senado, donde el gobierno no tiene mayoría. Con una capa rosada, su mascarilla y una pierna inmovilizada, la parlamentaria Jiles corrió como Naruto, frente a los ministros de Estado para festejar el hecho. "Cómo se los prometí Nietitos GANAMOS #Retiro10% y corrí como Naruto, con plumas y pashhhhmina arriba de los ministros Blumel, Alvarado, Briones y Monckeberg y les zapatié y les bailé nuestro triunfo en sus caras", escribió la diputada Jiles en su cuenta de Twitter.

Cacerolazos, aplausos, bocinazos de automóviles y gritos de alegría “ como sifuera la final de un mundial” , se hicieron sentir en varios barrios de la capital chilena, incluso de personas que desde sus ventanas ondearon la bandera nacional, constataron periodistas de la AFP .

Este voto abre la puerta por primera vez a reformar un sistema de capitalización absolutamente individual pionero en el mundo, instaurado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) . Es visto como una tabla de salvación para la grave crisis económica derivada de la pandemia y la falta de ayuda estatal después de cuatro meses de cuarentena y restricciones sanitarias.

“No es un proyecto justo; no es lo correcto, no es la mejor forma de resolver los problemas que enfrenta la clase media”, criticó el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, que se trasladó hasta al Congreso para intentar revertir la votación, sobre todo de los 13 parlamentarios de la coalición de gobierno que votaron a favor.

El martes y dos semanas después de un primer anuncio calificado de insuficiente, el presidente Sebastián Piñera anunció la modificación de un programa de apoyo a la clase media, sumando un bono de USD 630 y estableciendo un crédito blando por USD 1 900, sin interés, un año de gracia y pagadero hasta en cuatro años.

Pero su propuesta no logró acallar las protestas convocadas en redes sociales el martes en la noche, que empezaron con una masivo cacerolazo que terminó en barricadas, saqueos y enfrentamientos que se saldaron con 61 detenidos y escenas que recordaron lo vivido tras el estallido social del 18 de octubre del año pasado.