Guerrero.- El Congreso de Guerrero cumplió una semana sin sesionar debido a la cuarentena por coronavirus en medio de decenas de asuntos pendientes que dictaminar, entre iniciativas y nombramientos.

La última sesión fue el 28 de marzo donde aprobaron la minuta con proyecto de decreto turnada por el Senado por el que se reforma y adiciona el artículo 4 de la Constitución para elevar a rango constitucional los programas sociales.

La sesión de la semana pasada del Congreso fue suspendida al igual que la programada para ayer, luego que diputados de diferentes fracciones se pronunciaran en contra de continuar los trabajos por temor a contagios del coronavirus.

Desde el 17 de marzo, el Congreso de Guerrero tomó medidas preventivas ante el coronavirus que incluyen la reducción de personal y una sesión a la semana (los martes).

La diputada de Morena, Mariana García Guillén reconoció que la falta de sesiones agrava el rezago legislativo que enfrente la legislatura y atrasa el dictamen de temas importantes como la iniciativa sobre derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos de Guerrero.

“El Congreso de por sí avanza a un ritmo lento hay que decirlo con mucha honestidad, en los trabajos legislativos cuesta mucho ponernos de acuerdo, generar cabildeo. Ha sido una legislatura compleja, y que de pronto nos pongamos a sesionar una vez a la semana, todo se va a retrasar, será un golpe fuerte para la propia legislatura, para los trabajos”, consideró.

Además de decenas de iniciativas y puntos de acuerdo que permanecen en las comisiones sin ser dictaminados, el Congreso tiene pendiente la convocatoria y nombramiento del nuevo presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de Guerrero, el período del actual titular, Ramón Navarrete Magdaleno concluyó desde julio de 2019.