Cuernavaca.- Diputados de Morelos pidieron que tanto el fiscal General del Estado, Uriel Carmona Gándara, como el fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, sean removidos del cargo por no acreditar en tiempo y forma los exámenes de control y confianza a los que deben ser sometidos.

Ambos fiscales fueron nombrados durante la Administración del perredista Graco Ramírez.

Gracias a una reforma legislativa aprobada por los anteriores diputados, ambos funcionarios permanecen en el cargo dos meses después de la salida de Graco Ramírez.

En conferencia de prensa el legislador José Casas González, de la bancada del Partido del Trabajo, informó que a través de solicitudes de información y escritos remitidos al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y a la Comisión Estatal de Seguridad descubrió que ambos fiscales no han cumplido con el proceso de evaluación de confianza.

Ante esta situación, dijo, el fiscal general y el fiscal anticorrupción deben ser separados del cargo.

“Por lo que estos fiscales no pudieron haber sido designados, ni mucho menos permanecer como titulares en sus respectivos cargos, además de que no contaron con los exámenes y estar como titulares de las fiscalías podría encuadrarse también la hipótesis de los numerales 68, 39, 139 de la Ley General del Sistema de Seguridad Pública, identificada como un delito del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el estar ejerciendo los cargos públicos sin la debida certificación”, dijo Casas.

Tras exponer que la falta de esos exámenes implicaría delitos por la transgresión de la Ley citada, el legislador propuso que el caso sea analizado por la Junta Política y de Gobierno del Congreso del Estado en coordinación con el Poder Ejecutivo, encabezado por Cuauhtémoc Blanco Bravo, dado que es él quien está facultado para solicitar la remoción de los fiscales