México.-Las fuerzas de seguridad iraquíes dispararon hoy balas reales contra un grupo de manifestantes en el centro de esta capital, provocando la muerte de al menos cinco personas y decenas de heridos, horas después de que una represión similar en la ciudad de Kerbala dejó tres muertos.

Los hechos se registraron cerca del puente Ahrar, cuando los manifestantes intentaron derribar una barricada colocada por las fuerzas de seguridad para evitar que cruzan el río Tigris y se dirigieran a la llamada Zona Verde, donde el gobierno tiene su sede y están varias embajadas extranjeras.

De acuerdo con la versión de varios testigos, las fuerzas de seguridad dispararon al aire para contener a los manifestantes, en su mayoría jóvenes, pero al no lograr su objetivo les dispararon directamente y lanzaron gases lacrimógenos, según un reporte de la televisión Al Yazira.

Fuentes médicas informaron que cinco personas murieron y unas 30 resultaron heridas de bala, en la cabeza y la cara, incluidos elementos de las fuerzas de seguridad que se encontraban cerca de los manifestantes, que desde hace semanas protestan por falta de oportunidades económicas, el desempleo y la deficiencia de los servicios públicos.

Después de más de una semana de renovadas protestas masivas y una breve pausa, decenas de miles de iraquíes, en su mayoría estudiantes, bloquearon la víspera los accesos y arterias principales de la capital, con neumáticos en llamas, alambres de púas y otros objetos.

Entre consignas contra el gobierno y los gritos de “¡voy a exigir mis derechos”, los manifestantes condenaron la corrupción generalizada que tiene el país, el alto desempleo y los servicios públicos deficientes y llamaron una vez más al primer ministro, Adel Abdul-Mahdi, a presentar su renuncia

A más de 15 años de la invasión estadunidense, que derrocó al régimen de Saddam Hussein, la capital iraquí y otras ciudades, siguen sufriendo frecuentes cortes de electricidad y carecen de agua potable, además de que la infraestructura, prácticamente se está desmoronando.

Además, millones de iraquíes carecen de acceso a atención médica adecuada y educación y casi el 60 por ciento de los 40 millones de habitantes del país viven con menos de seis dólares por día, a pesar de la vasta riqueza petrolera que tiene de Irak, según cifras del Banco Mundial (BM).

Pese a que diversos medios internacionales han informado sobre los actos de represión de este lunes de las fuerzas de seguridad, un portavoz del primer ministro iraquí, Adel Abdul Mahdi, negó los informes y aseguró a Al Yazira que "nadie ha sido asesinado en Bagdad este lunes".

En videos difundidos en las redes sociales, se observa a manifestantes arrojando piedras a las fuerzas de seguridad, quienes les disparan desde muy cerca, aunque se desconoce si fue fuego real o balas de goma, como lo han hechos en otras manifestaciones.

Las muertes del lunes se sumaron a las de otros tres manifestantes que murieron el domingo por la noche, cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra una multitud que intentaba asaltar el consulado iraní en la ciudad chiíta de Kerbala.

Las fuerzas de seguridad en Bagdad se habían abstenido de usar fuego real en los últimos días, luego de que cerca de 150 personas perdieron la vida entre el 1 y el 7 de octubre pasado, un 70.0 por ciento por heridas de bala en la cabeza o el pecho.