#Guerrero

Doce días de enfrentamientos desnudó la violencia en la sierra de Guerrero

Por Ángel Galeana, 2015-11-23 10:48

Una zona de la sierra de Guerrero es vigilada por 80 policías de la Secretaría de Seguridad Pública del estado luego de 12 días de enfrentamientos armados que dejaron como saldo cuatro personas muertas.

El gobernador Héctor Astudillo Flores dijo la mañana del viernes 20, que los 50 marinos y los 50 policías federales que fueron anunciados la noche del lunes 16 no se han incorporado a la seguridad de la zona porque tienen “que cubrir” un requisito, aunque no especificó cuál.

La zona serrana, sobre todo en las comunidades del municipio de Leonardo Bravo, se mantuvo por 12 días entre enfrentamientos, retención de vehículos militares y cierre de la carretera que conduce a Filo Mayor en el contexto de un brote de violencia que se dio ocho días después de que inició el gobierno de Héctor Astudillo.

El 4 de noviembre un grupo armado mató al comisario de la comunidad de Polixtepec, Joaquín Romero Ríos, y a su secretario, Víctor González Luna, cuando circulaban sobre la carretera Puentecillas-Polixtepec. Las autoridades locales fueron emboscadas cuando regresaban hacia su comunidad de residencia.

El hecho alertó a 40 comisarios de la sierra que se aglutinan en la Unión de Comisarios por la Paz y el Desarrollo del Estado de Guerrero, pero también, movilizó a decenas de policías ciudadanos pertenecientes a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), liderada por el iniciador de la autodefensa en el estado, Bruno Plácido Valerio.

Los policías de la UPOEG iniciaron acciones de seguridad para resguardar la zona y para intentar detener a los hermanos Ángel y Efraín Villalobos Arellano, quienes, según la Unión de Comisarios, fueron los responsables del asesinato de las autoridades de Polixtepec, y causantes de la violencia en la zona.

Dos días después, el viernes 6 de noviembre, un enfrentamiento entre policías comunitarios contra supuestos sicarios radicados en la localidad de Polixtepec, dejó tres presuntos delincuentes muertos y siete integrantes de la UPOEG heridos.

Este hecho acarreó la violencia hasta Chilpancingo. La noche de ese viernes hombres armados balacearon la fachada del Hospital General Raymundo Abarca Alarcón, donde fueron levados los policías ciudadanos que resultaron heridos en el enfrentamiento.

De acuerdo con las versiones policiacas, el ataque a las instalaciones del hospital se debió a que querían “rematar a los heridos”.

La zozobra continúo por los siguientes días en las comunidades serranas. Además de la vigilancia de la UPOEG y de los propios pobladores, efectivos de distintas corporaciones policiacas, incluido el Ejército, reforzaron las operaciones de seguridad.

Pero el jueves 12 de noviembre hubo otro enfrentamiento entre policías de la UPOEG con presuntos delincuentes; esta vez, en la comunidad de El Naranjo. De este hecho no se  reportaron muertos, pero sí al menos 15 desaparecidos, así como la retención de vehículos militares por colaborar con el grupo delictivo dirigido por los hermanos Villalobos, según acusaciones de los pobladores.

Benito Bello, comandante de la UPOEG y partícipe del enfrentamiento, relató que la tarde de ese jueves se enfrentaron con al menos 500 hombres armados en las inmediaciones de la comunidad del Naranjo, sin que hubieran ocurridos bajas de ningún grupo, pero denunció que efectivos del Ejército arribaron al lugar de conflicto, desarmó a policías comunitarios y dejó abandonados a 15, quienes aseguró fueron asesinados y calcinados.

Con los policías cuídanos desarmados, el Ejército intentó regresar a Chilpancingo pero, en la comunidad del El Carrizal, los pobladores cerraron el paso y retuvieron al convoy militar por varias horas, acusándolos de haber entregado a 15 miembros de la UPOEG al crimen organizado.

La mañana del viernes los soldados fueron liberados, y la UPOEG inició operativos de búsqueda para localizar a sus 15 compañeros. Bruno Plácido Valerio desmintió el mismo viernes la versión de los 15 policías asesinados “poco a poco fueron apareciendo. Se habían escondido entre los cerros”.

También, la Fiscalía General del estado emitió un comunicado en donde informaba que no había registro de personas muertas en el poblado de El Naranjo.

El sábado 14 de noviembre, el líder de la UPOEG informó del hallazgo del cadáver del policía Heriberto Maldonado, quien estaba desaparecido luego del enfrentamiento del jueves.

El tema del desarme a los policías comunitarios y los hechos de violencia en la zona serrana obligó a casi un millar de ciudadanos a protestar en Chilpancingo. Al mediodía del lunes 16 de noviembre, una caravana se trasladó hasta palacio de gobierno para exigir medidas de seguridad al gobierno estatal.

Por la noche, el gobernador Héctor Astudillo se comprometió en las canchas del Instituto del Deporte de Guerrero a iniciar acciones de seguridad, donde fue excluido el Ejército, en cinco puntos de la sierra.

Chicahuales, Jaleaca, Campo de Aviación, Polixtepec y El Naranjo serían vigilados cada uno por 10 Marinos, 10 Policías Federales y 10 policías del estado; además, la posible incorporación de cinco agentes de la Fiscalía del estado. 150 efectivos serían distribuidos en zonas de conflicto de la sierra, pero hasta hoy, únicamente hay 80.

Entre los compromisos que se acordaron esa noche es que los pobladores de la sierra presentarían una denuncia ante la Procuraduría General de la República por los hechos violentos de los últimos días, lo que sucedió el martes 17, fecha en que los manifestantes regresaron a sus comunidades.

Trascendieron dos versiones acerca del asesinato del comisario de Polixtepec, que detonaron la violencia en la sierra: la venta de amapola a grupos antagónicos del narco y la organización de los pueblos para crear autodefensas bajo el asesoramiento de la UPOEG, lo que supuestamente no convenía a los grupos delincuenciales.

#Guerrero

Añorve ordena a PRI Guerrero aliarse con todos para derrocar a Morena

El senador por dedazo expresó que en la Cámara Alta ya formaron un frente para bloquear al partido de AMLO.

Por Luis Jijón León, 2019-08-24 14:28

Guerrero.- En el proceso electoral del 2021 a la gubernatura de Guerrero el PRI debe buscar alianza con todos los partidos posibles, dijo el senador Manuel Añorve Baños ante una posible coalición con el PRD.

El priista recordó que en el senado ya existe un frente opositor a Morena conformado por el PRI, PRD, PAN, MC y Partido Verde.

Este sábado Añorve Baños y la secretaria del PRI en Guerrero, Gabriela Bernal Reséndiz encabezaron la inauguración de la escuela de cuadros en la sala del museo La Avispa en Chilpancingo, donde se quejaron de la falta de crecimiento económico del país a casi un año del gobierno de López Obrador.

“El PRI tiene que buscar alianza con todos los partidos posibles con quienes se pueda aliar. Nosotros ya hicimos un bloque opositor en la Cámara de Senadores PAN, PRI, Verde, PRD, MC, yo creo que es el momento de poder incursionar de un bloque opositor parlamentario a un bloqueo opositor electoral”, comentó.

El PRI debe cuidar al Partido Verde con el que han mantenido una alianza y después tender puentes con todos los demás partidos políticos, precisó.

El senador dijo que coincidía con el exgobernador Ángel Aguirre Rivero (quien propuso la alianza PRI-PRD) de platicar con todos los partidos rumbo al proceso electoral del 2021 y confió en que el PRI mantendrá la gubernatura ante los incumplimientos del gobierno federal.

En relación con la encuesta realizada por Massive Caller que coloca a Morena como el partido con mayor preferencia entre la población para gobernar el estado de Guerrero, pronosticando una alternancia política en el proceso electoral del 2021, Manuel Añorve la minimizó y dijo que era “la fotografía del día”.

Añorve Baños sostuvo que resultado de las “erróneas” políticas públicas del gobierno federal la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador ha caído del 84% a 61 lo cual también se verá reflejado en el proceso electoral del 2021.

#Guerrero

Guerrero, el estado con más autodefensas; hay 50 grupos en México

Sólo 10 de estas organizaciones, que operan en Morelos (seis), Michoacán (tres) y Tabasco (uno), se han institucionalizado.

Por Redacción, 2019-08-24 09:10

México.- En México hay al menos 50 grupos de autodefensas o policías comunitarios visibles que operan en municipios de Guerrero, Michoacán, Veracruz, Morelos, Tamaulipas y Tabasco. Se formaron en los últimos seis años, presuntamente para hacer frente a la delincuencia, y no todas se identifican con un nombre.

Del total, sólo 10, que operan en Morelos (seis), Michoacán (tres) y Tabasco (uno) se han institucionalizado.

La primera guardia comunitaria surgió el 24 de febrero de 2013 en La Ruana, municipio de Michoacán, donde los civiles armados, liderados por Hipólito Mora, un ganadero y agricultor de la zona, se organizaron para defender su territorio del Cártel de Los Caballeros Templarios.

Con el tiempo llegaron a ser 32 grupos armados; sin embargo, de éstos ya sólo quedan tres en los municipios de Coahuayana, Chinicuila y en la comunidad indígena de Ostula. Los demás se convirtieron en policías municipales, se diluyeron o se fueron a las filas del crimen organizado.

A la fecha, es Guerrero el estado con más civiles armados: 23 grupos de autodefensas que operan en 70% del territorio, de acuerdo a un informe de la Coordinación Estatal para la Reconstrucción y la Paz.

Muchos de estos grupos mantienen confrontaciones entre ellos por el control de los territorios; otros están señalados por las autoridades de estar infiltrados por organizaciones criminales o de ser fachadas de criminales.

En Guerrero, el surgimiento de grupos de autodefensas se desató la madrugada del 5 de enero de 2014 en Ayutla y Tecuanapa, municipios de la Costa Chica, cuando cientos de pobladores esbozados, con armas de bajo calibre y machetes en mano montaron guardias sobre la carretera federal para, según dijeron, detener a los criminales más buscados de la región.

Al grupo lo llamaron Policía Ciudadana de la Unión de los Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG). Actualmente operan en 25 municipios, y de esta organización han salido otros grupos como el Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), con el que mantienen una confrontación por el corredor que comienza en Chilpancingo, pasa por Tierra Colorada y termina en Acapulco.

En un mapa de riesgo que elaboró el gobierno de Guerrero considera a 20 municipios como de alto riesgo por los índices de violencia; en la mayoría de ellos detecta presencia de grupos de autodefensas, entre éstos, Acapulco, Chilapa, Zihuatanejo y Chilpancingo.

En Guerrero, el único grupo de civiles armados reconocido por las autoridades y que no entra en el grupo de 23 antes señalados, es la Policía Comunitaria de la CRAC que se fundó hace casi 24 años en el municipio de San Luis Acatlán, en la Costa Chica.

Hay dos cosas que hacen diferentes a la policía comunitaria y a los grupos de autodefensas: la  primera, son legales, están reconocidos en la ley local 701, donde se otorga a los pueblos originarios el derecho de establecer sus propio sistema de seguridad y justicia. Y la segunda, la forma en que operan: la policía comunitaria elige a sus miembros en asambleas públicas, 11 agentes y el comandante por pueblo y no pueden salir de su comunidad.

Además el sistema de la policía comunitaria no sólo da seguridad, sino también ejerce justicia.

Cansados de las extorsiones, secuestros y asesinatos, las guardias comunitarias se extendieron en Guerrero, entidad que cuenta con más civiles armados.

En Morelos hay al menos seis policías comunitarias, que operan en el norte del estado, pero a diferencia del sexenio pasado (2012-2018), ahora acordaron trabajar en coordinación con la Comisión Estatal de Seguridad, la Fiscalía General del Estado y la 24 Zona Militar.

Por ejemplo, en Nepopualco, poblado de Totolapan, los comuneros que durante varios meses de 2018 instalaron retenes de vigilancia en puntos estratégicos acordaron con mandos castrenses trabajar en coordinación, pero para ello serán capacitados y posiblemente puedan portar armas.

Otros grupos comunitarios con presencia en los municipios de Zacualpan de Amilpas, Tetela del Volcán, Tlalnepantla, Totolapan, Tlayacapan y Atlatlahucan también se reunieron con autoridades estatales y se comprometieron a trabajar en coordinación.

En Tabasco, el 18 de abril de 2018, luego del secuestro y asesinato de dos niños en el Plan Chontalpa, habitantes del poblado C-31 del municipio de Huimanguillo crearon un grupo de vigilancia y montaron retenes; sin embargo, los retiraron luego de un diálogo con el entonces secretario de Seguridad Pública, Jorge Alberto Aguirre, quien prometió mayor vigilancia.

En siete municipios de Veracruz existen grupos de autodefensas, pero el gobierno no quiere reconocerlo, aseguró el líder del Frente Nacional de Autodefensas, José Manuel Mireles Valverde.

En su visita al estado, recordó que desde 2014 Veracruz ya tenía dos autodefensas. “Cuando fundé el Frente Nacional de Autodefensas con 20 estados, Veracruz tenía uno grupo rural y uno urbano. El gobernador dijo que no hay delincuencia en Veracruz y que por eso no existían las autodefensas y al tercer día le dejaron 49 cadáveres en una glorieta, al quinto día le dejaron 12 cadáveres abajo de un puente”.

Tamaulipas también tiene civiles armados que se agruparon el 17 de junio de 2016 con el nombre de Columna Cívica Pedro José Méndez. Tiene su sede en el municipio de Hidalgo y presencia en otras tres alcaldías.

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Diputados de Morena buscan destrabar la máquina; se reúnen con Salgado

Un grupo de diputados de morena se reunió en un hotel al sur de Chilpancingo, al lugar llegó el senador Félix Salgado.

Por Luis Jijón León, 2019-08-23 19:34

México.- Diputados locales del grupo que encabeza Arturo Martínez Núñez se reunieron con el senador Félix Salgado Macedonio.

Este viernes el grupo de Arturo Martínez y del delegado federal Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros encabezado por el coordinador de bancada, Antonio Helguera Jiménez se reunieron por separado.

Luego de que ayer no lograran acuerdos sobre la permanencia en la fracción del diputado Servando Jesús Salgado Guzmán a quien buscan desconocer de la bancada.

El grupo de Arturo Martínez se reunió en un hotel al sur de la ciudad, al lugar llegó el senador Félix Salgado.

“Nos reunimos con el Senador Félix Salgado Macedonio, amigo de toda la vida, con quien tenemos muchas coincidencias y mucho más por aportar para Guerrero”, escribió el diputado Arturo Martínez.

Además de Arturo Martínez, en la reunión con Félix Salgado participó la diputada Erika Valencia Cardona, Celeste Mora Eguiluz, Carlos Cruz López, Alfredo Sánchez Esquivel, Adalid Pérez Galeana, Marco Antonio Cabada Arias, Ossiel Pacheco Salas y Cervando de Jesús Salgado Guzmán.

La reunión de ayer no se realizó luego que los diputados no llegaran a un acuerdo sobre la permanencia del diputado Salgado Guzmán a quien el grupo de Sandoval Ballestero pretende desconocer ante las críticas y cuestionamientos que hizo de la entrega del fertilizante, además de la postura en contra de la bancada durante el paro de labores de trabajadores del Congreso que llevo a sesionar en sedes alternar.

Sin embargo, el grupo de Arturo Martínez defiende la permanencia de Salgado Guzmán en la bancada.