#Suave Patria

«Don Chelo», consuegro de «El Mencho», muere en enfrentamiento

Gutiérrez Valencia es padre de la pareja sentimental de Rubén Oseguera González, “El Menchito”, detenido por fuerzas especiales el 23 de junio del 2015

Por Redacción, 2017-12-05 17:10

Ciudad de México.- José Luis Gutiérrez Valencia, alias “Don Chelo”, falleció durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina (Semar), ocurrido alrededor de las 03:00 horas de ayer lunes, por la zona de la Presa El Ocotillo, en las inmediaciones del Rancho La Esperanza, a 3.3 kilómetros al noroeste del complejo penitenciario de Puente Grande, en los límites de Zapotlanejo y Tonalá, en el estado de Jalisco.

Según diversos medios como Milenio, El Occidental o Mural, el presunto criminal, también conocido como “El Ojo de vidrio”, fue identificado por autoridades por medio de sus huellas dactilares, y hasta las 14:00 horas de este martes permanece en la morgue de Guadalajara, sin ser reclamado por sus familiares.

El otro civil fallecido aún no ha sido identificado, y permanece también en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Solo el cuerpo del marino que murió mientras recibía las atenciones médicas en el Hospital Militar, ya fue reclamado y entregado a su familia.

Gutiérrez Valencia, de aproximadamente 45 años de edad, originario de Cotija, Michoacán, fue señalado como responsable de controlar el Reclusorio Preventivo de Puente Grande, y acababa de salir de prisión el pasado 24 de noviembre, absuelto de los delitos de portación de arma de uso exclusivo del Ejército, delitos contra la salud y corrupción de menores.

Delitos por los que había sido detenido el 9 de enero del 2010, en Puerto Vallarta, según consta en el expediente 12/2010-I, del Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en Jalisco, que le decretó la libertad absolutoria en sentencia notificada mediante el oficio 15485.

Cuando lo detuvieron sobre la carretera Las Palmas, en Puerto Vallarta, intentó sobornar a los policías y les ofreció 46 mil pesos por dejarlo en libertad. En la camioneta que se trasladaba, portaba un lanzagranadas, un fusil AR15, un fusil AK47, tres pistolas calibre .38, tres más de calibre .9mm, una de calibre .25, una 380, cinco granadas calibre .40, y droga. Además, iba acompañado de dos menores de 12 y 15 años de edad, respectivamente.

“Don Chelo” era identificado como consuegro del líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. Gutiérrez Valencia es padre de la pareja sentimental de Rubén Oseguera González, “El Menchito”, detenido por fuerzas especiales del Ejército mexicano y de la Policía Federal, el 23 de junio del 2015, en Zapopan.

Antes perteneció a los llamados “Torcidos” del Cártel de Sinaloa, quien decidieron no seguir al Cártel del Milenio cuando rompió su alianza con los primeros, tras la detención de su líder Orlando Nava Valencia, y quienes después se fusionaron al Cártel Jalisco Nueva Generación.

En mayo de este año, se dio a conocer un video en el que se observaba una fiesta que realizó “Don Chelo”, “Antonio Herrera Ochoa”, o “El 77”, en junio del 2013, al interior del Reclusorio Preventivo de Puente Grande, para festejar el Día del Padre, y a un año de la muerte de su hijo, con el permiso del entonces jefe de custodios, Enrique Huerta Balcázar, despedido el 21 de noviembre de ese mismo año.

En la grabación se observa a un número considerable de internos y sus familias festejando, con botellas de alcohol y sin la presencia de custodios, en un evento que contó con la participación musical del grupo Los Buchones de Sinaloa, quienes se dijeron “agradecidos” con la amistad de “la gente de la Nueva Generación”.

#A sangre fría

Así engañaron a Mariana los dos feminicidas antes de matarla

De acuerdo con Daniel Méndez, Mariana murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico.

Por Héctor Raúl González, 2019-05-24 14:05

México.- Los dos asesinos de Mariana, la joven universitaria de 22 años de edad, la engañaron la noche del 9 de mayo cuando le dijeron que la llevarían a su casa.

Daniel Méndez, primo de la víctima, contó que versiones de testigos señalaron que Mariana conoció a sus dos asesinos la noche del 9 de mayo en un bar de la Avenida Universidad, ubicada en el norte de Cuernavaca.

Poco después de las 21:30 horas los dos presuntos asesinos, L.A.B.B, de 17 años de edad, y  Enrique “N”, de 18, le dijeron que la llevarían a su casa, pero no fue así.

“Ocurrió que estaba ese día en el lugar, ya después de tales horas de la noche, las 9, 9 y media de la noche ya no respondió el celular; la información que tengo es que estos tipos se llevaron a mi prima del bar diciéndole que la iban a llevar a su domicilio, lo cual no ocurrió, se la llevaron a otro lugar y ahí fue donde ya no cuadró y la familia, la madre de Mariana, trató de contactarla, pero la primera llamada entró, la segunda llamada ya habían apagado el celular, entonces con versiones de personas que dieron testimonio, que es anonimato nos revelan cómo sucedieron las cosas”, dijo Méndez a través de un video que compartió.

Fue en la Autopista del Sol, poco antes de llegar al Centro de Convenciones Morelos, los dos sujetos asesinaron a golpes a Mariana.

“Se fue con ellos, fueron indicando que iban hacia Taxco, pero no sabían a dónde, que es lo que habían hecho, ya hasta después se sabe que estaban en el carro y ahí, por exactamente casi llegando al World Trade Center de Xochitepec, ahí es donde se encuentra el cuerpo de mi prima abandonado, sin ropa y tirada bajo abajo.

“Le arrebataron la vida con una brutalidad que solo los cobardes lo hacen porque una mujer es indefensa ante dos hombres, entonces sí es doloroso saber cómo sufrió, como la trataron, todo lo que tenían, todo lo que pasó en ese momento”, dijo.

De acuerdo con Daniel Méndez, Mariana murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico.

“Provocándole una golpiza, varios golpes en la cabeza, terminaron con su vida por una hemorragia cerebral por traumatismo craneoencefálico severo.

“Fue muy doloroso para la familia, de hecho muchos de mis familiares no vieron las imágenes, yo sí tuve acceso a las imágenes y te quedas con el coraje que no puedes soportar, por eso queremos que se haga justicia, porque no queremos que estas personas estén en la calle y que no deseo que a nadie más le pase porque sí es una pérdida muy dolorosa”.

#Suave Patria

Desplazados de Chenalhó mantienen paro en Palacio Nacional

El gobierno no les dio alternativas para su refugio por lo que los desplazados viven actualmente en un campamento en San Cristóbal de las Casas,

Por Redacción, 2019-05-24 13:41

México.- A días de cumplirse tres años de ese 26 de mayo, en el que 238 personas, entre ellas 123 niños, fueron desplazados del Ejido Puebla, municipio de Chenalhó en Chiapas, los desterrados de su comunidad permanecen en paro indefinido a las puertas de Palacio Nacional.

El vocero de la Comisión Ejecutiva de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional, Jesús Gutiérrez Valencia, señaló el gobierno no les dio alternativas para su refugio por lo que los desplazados viven actualmente en un campamento en San Cristóbal de las Casas, donde carecen de medicamentos, lo que ocasionó la muerte de dos niñas.

Por su parte, acusó el vocero, el gobierno estatal y federal no han querido resolver este problema de fondo, pues sólo les han dicho que canalizarán su caso con el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas Rodríguez.

Gutiérrez Valencia dijo que si bien es cierto que este es un problema que hereda el actual gobierno de administraciones pasadas, también es verdad que tiene la obligación política y moral de generar condiciones de retorno seguro para las familias desplazadas.

Araceli Cruz López, representante de las familias desplazadas, recordó que el 26 de mayo de 2016 fueron agredidos con palos, piedras y armas de fuego por simpatizantes de la presidenta municipal, Rosa Pérez Pérez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El motivo del altercado, en el que murieron Guadalupe Cruz Hernández y la menor Adriana, fue por no haber votado por ella en las elecciones y por reclamarle haberlos discriminado y marginado en los programas sociales.

Ello provocó que los agredidos se organizaran con otras comunidades del mismo municipio que padecían de la misma situación; realizaron diferentes marchas de protesta en Chenaló, lo que preocupó a la presidenta, así como al entonces gobernador, Manuel Velasco Coello, y a Eduardo Ramírez Aguilar, también del PVEM, pues se dice que recibirán dinero de Pérez Pérez.

Esos recursos, señaló, eran tomados del presupuesto destinado a mejorar las condiciones de las comunidades indígenas.

De acuerdo con Araceli Cruz López, este próximo 26 de mayo se cumplen tres años de haberse convertido en desplazados y sobrevivientes fuera de su comunidad, por lo cual claman justicia y poder regresar a su hogar.

#Suave Patria

«No acaben con nuestras becas», demandan médicos residentes

El movimiento de médicos residentes emitió un manifiesto en el que resaltó la labor que cada año desempeñan los pasantes.

Por Redacción, 2019-05-24 13:38

México. Notimex.- La Asamblea Nacional de Médicos Residente (ANMR) expresó su apoyo a los pasantes que realizan su servicio social en el ciclo 2019-2020 y exhortó a las autoridades de salud a garantizar la cobertura de las plazas programadas sin recorte de becas para dicho período.

En días pasados, mediante el oficio DGCES-DES357-2019 la Secretaría de Salud solicitó a las áreas médicas informen el número de alumnos que dan servicio a la población por 900 o 3 mil 600 pesos al mes, para que el monto sea reducido a la mitad en las carreras de medicina y enfermería y se cancele en la disciplina de odontología y otras afines a la salud.

Ante la información del recorte del presupuesto federal en salud para becas sociales como parte de las medidas de austeridad, el movimiento de médicos residentes emitió un manifiesto en el que resaltó la labor que cada año desempeñan los pasantes al poner en práctica todo el conocimiento que adquieren después de años de estudio y preparación.

Detalló que son un apoyo en las áreas de salud donde se les asigna, particularmente en las zonas rurales, “a pesar de las lamentables condiciones de seguridad e insumos con los que cuentan y recibiendo un pago insuficiente por mantener en gran parte la atención de la salud primaria”.