Acapulco, Guerrero.- Sus dos muñecos de peluche y su marimba son los únicos acompañantes con los que Don Francisco Hernández enfrenta la pandemia de Covid-19 y las crisis que trajo consigo.

Olvidado por las autoridades, su familia y hasta por él mismo, el hombre de 80 años de edad pasa los días en espera de recibir una moneda de los clientes que consumen tacos en “El Güero Americanista” o de algún peatón que se detenga a ver el espectáculo que monta con sus dos muñecos de peluche.

Hoy Don Francisco, músico de oficio,  se encontraba sentado en el tambo que ocupa  para guardar lo que llama “su teatro”, el que coloca sobre la banqueta a un lado del bote de basura de la taquería.

Ahí,  junto al bote y sin ninguna medida de seguridad sanitaria para prevenir contagios del virus,  permanece Don Francisco, sentado junto a la marimba que adquirió hace cinco años en una casa de empeños.

La misma con la que hace la música que anima el espectáculo que monta junto con sus juguetes de peluche: un gorila y un mono araña que entretienen a chicos y grandes a cambio de una moneda.

El hombre cuenta que es originario de Guadalajara, Jalisco y que hace 10 años en unas vacaciones de verano decidió viajar a Acapulco, donde decidió quedarse porque el clima del puerto, a diferencia del frío que hace en Ciudad Juárez, es benéfico para su salud.

Aquí solo vive con su esposa con la que tuvo tres hijos, dos de ellos gemelos y una hija, todos viviendo en el Paso, Texas, Estados Unidos.

Eso es lo único que sabe, la zona donde radican, porque ya no tiene contacto con ellos.

Con sus ojos llenos de tristeza apenas alcanza a decir que ante el abandono solo puede "continuar platicando con mis muñecos que no me han abandonado".

-¿Pero que les dice usted a sus muñecos, señor Francisco?

-“Que se porten bien, que se quieran, es que él no quiere abrazarla a ella”, dice tras soltar una carcajada.

Sin levantar su cara, en el rostro solo le queda dibujada una sonrisa que más que felicidad denota  tristeza por los viejos recuerdos.

-Señor Francisco está la enfermedad del coronavirus…

-“Eso es lo que dicen…”, responde al comentario antes de lamentar que hasta el momento no ha recibido ningún tipo de apoyo por parte de las autoridades, a pesar de que cuenta con todos los documentos que le permitirían ser beneficiario de algún programa social.

En esas circunstancias, a Don Francisco solo le queda permanecer en espera de la caridad de las personas que se detienen a escuchar sus melodías o de los niños que aprecian el espectáculo que monta con sus juguetes de peluche a cambio de una moneda.

Esta pieza periodística fue posible gracias al apoyo de Google News Initiative Journalism.  Journalism Emergency Relief Fund. https://newsinitiative.withgoogle.com/journalism-emergency-relief-fund