México.- La Tierra está en llamas. La emisión de gases de efecto invernadero, que por decenios ha sido incontrolable, ha provocado un calentamiento global de 1°C. El planeta vive una etapa alarmante: los glaciares se deshielan a un ritmo mayor y esto provoca un aumento del nivel del mar; los océanos se han calentado y su productividad ha menguado; mientras que los fenómenos extremos costeros son cada vez más violentos.

De acuerdo con el reciente Informe Especial sobre el Océano y la Criósfera en un Clima Cambiante, elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, si no se adoptan iniciativas que limiten el ritmo de emisiones de efecto invernadero, se podría generar un colapso irreversible de las grandes masas de hielo, que traería como consecuencia un incremento al nivel medio del mar, por lo que más de 680 millones de personas de todo el mundo, que viven en zonas costeras, estarían en riesgo.

“Tenemos suficiente evidencia científica para indicar que estamos en un punto crucial y, quizá, de inflexión sobre la estabilidad del funcionamiento de los diferentes sistemas climáticos. Hemos generado perturbaciones en la biogeoquímica de los océanos y en la estabilidad de las grandes masas de hielo, son alteraciones que no son transitorias y que, sin lugar a dudas, se deben al grado de influencia humana”, explica el doctor Miguel Cifuentes, del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Costa Rica), quien participó en el Informe.

Aunque el reporte del IPCC destaca que el aumento del nivel del mar afectará, principalmente, a países asiáticos como Tailandia, Indonesia, Bangladesh y China, México también deberá librar una batalla contra los estragos del cambio climático, debido a que más de 55 millones de mexicanos habitan en zonas costeras, según la última Encuesta Intercensal del Inegi.

Afectaciones

La organización científica Climate Central desarrolló un mapa de riesgos mundial que, para 2050, estima afectaciones tres veces mayor a lo que preveían otros modelos habituales, destaca un estudio publicado en Nature Communications, por lo que el panorama luce aún más desalentador.

En el mapa se puede observar que las costas de Nayarit, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Sinaloa se verán perjudicadas, y que Tabasco será el estado que tendrá mayores problemas, pues casi un tercio de su territorio tendrá inundaciones, incluso el puerto de Dos Bocas, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ya comenzó la construcción de una refinería.

Para la doctora Evelia Rivera, la única mexicana que participó en el Informe del IPCC, los efectos del cambio climático ya son tangibles en nuestro país: la granizada que el pasado julio azotó Guadalajara, y la invasión de sargazo en el Caribe. “Se han registrado eventos extremos como lluvias atípicas o sequías; cambios abruptos que producen interrupciones significativas en sistemas naturales, en la sociedad y economía”, dice la investigadora de la Universidad Autónoma de Campeche.

De acuerdo con Rivera, es importante que el gobierno federal comience a invertir en estrategias de resiliencia, que pueden ir desde infraestructura para evitar desastres naturales hasta la reubicación de poblaciones. “Las predicciones de modelos que se han hecho para el Golfo de México muestran una situación adversa para Tabasco y Campeche; por ejemplo, la Isla del Carmen queda completamente bajo el agua, al igual que los humedales costeros de Del Carmen y Champotón. Esta pérdida de territorio no es algo menor, el gobierno debe proyectar si tenemos espacio, la capacidad institucional y los recursos económicos para poder trasladar poblaciones a tierra adentro”.