La pressbanquista mexicana, Amalia Pérez, dijo que por un momento dudó en obtener el nuevo récord mundial que logró este día en el Abierto Parapanamericano Powerlifting, que se lleva a cabo en un hotel del sur de la ciudad.

“Es un poco difícil compartir el levantamiento con los jueces, deben ser levantamientos perfectos, de momento pensé que se me iba a ir el récord, o que no iba a tener la oportunidad pero te concentras y piensas en porqué estás aquí”, señaló.

Entrevistada luego de la actuación que tuvo con la obtención también del oro para su país, dijo que el desear hacer un buen papel ante su gente la impulsó para dar ese máximo esfuerzo que vio coronado con la marca del orbe.

“Fue muy bonito estar en casa, sabes que como mexicanos nos unimos en este deporte, en esta disciplina y que tenemos la capacidad para hacer este papel y porque es mi país, es mi casa, es mi sede, es mi gente, lo hago con mucho orgullo con mucho amor”.

“Era una emoción, estaba emocionada antes de romperlo, sabía que tenía que controlar, hacer un buen papel, una buena pausa, hacerlo perfecto para que los jueces lo dieran válido, a pesar de estar en casa no nos regalan nada, están exigentes, pero lo consideraron bueno y se dio el récord”, indicó.

Emocionada hasta las lágrimas por sus logros en esta justa al logar su pase a los Parapanamericanos de Toronto 2015, Pérez explicó que cuando el entrenador y el equipo atrás de ella le dijeron que iba por la nueva marca, no lo dudó.

“No, definitivamente no, es un proceso de trabajo, mi entrenador es el que decide cómo me ve, cómo me siente en cada levantamiento, es el equipo el que decide y cuando me dieron ´vas por récord´ no lo dude”.

Pérez, quien viene de recuperarse de una operación a la que fue sometida en diciembre pasado, dijo que ahora tiene la mente puesta tanto en Toronto 15 como en Río 2016, justa ésta última en la que confió poder representar a México.

“Con esta satisfacción de hacer un buen papel (en Parapanamericanos), traer una buena marca y decir con esa seguridad y esa tranquilidad de que seguro estaremos en Río en 2016”, confió para luego fundirse en un abrazo con su hija. (Notimex)