México.- El destino de cerca de 20 mil millones de pesos que formaban parte del presupuesto que Petróleos Mexicanos (Pemex) y sus filiales recibieron de 2013 a 2016, durante la gestión de Emilio Lozoya Austin como director general de dicha empresa del Estado, sigue sin esclarecerse hasta la fecha.

Se trata de recursos que no se ejercieron ni fueron devueltos, o que supuestamente se utilizaron en programas, acciones o servicios irregulares de los que no hay pruebas que acrediten que realmente se llevaron a cabo y por lo tanto tendrían que haber sido reintegrados.

Así lo revelan datos actualizados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), institución que a través de su brazo jurídico alista presentación de diversas denuncias penales por este hecho, tras considerar que a tres años de ocurridos los malos manejos estos siguen sin ser esclarecidos.

Se trataría de un segundo paquete de denuncias que la ASF promueve en contra de la gestión de Lozoya en Pemex ante la Fiscalía General de la República, luego de que en julio del pasado denunció las irregularidades relacionadas específicamente con la adquisición de plantas de fertilizantes en mal estado.

De acuerdo con la información de la ASF, el monto preciso de recursos púbicos pendientes por aclarar durante la gestión de Lozoya al frente de Pemex asciende a 19 mil 548 millones de pesos, de los cuales más de 17 mil 500 millones corresponden a la filial de PEMEX Exploración y Producción.

Los otros 2 mil 500 millones del presupuesto faltante se distribuye entre el corporativo central de Pemex y las filiales PEMEX Transformación Industrial, PEMEX Refinación, PEMEX Logística, y PEMEX Fertilizantes.

Cabe señalar que, como parte de los procedimientos en este tipo de casos, la ASF ha dado oportunidad a PEMEX y a sus filiales para que una vez que conocieron los resultados de las auditorías financieras y los recursos observados, puedan presentar datos o evidencia que prueba la utilización del dinero o en su caso que procedan con su devolución.

No obstante, y tomando en cuenta que las ultimas irregularidades detectadas en la gestión de Lozoya corresponden al ejercicio fiscal del 2016, suman ya tres años en los cuales no se ha podido documentar la correcta utilización de este dinero o su devolución a la Secretaría de Hacienda.