Manila, (Notimex).- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, culpó hoy al grupo Abu Sayyaf del doble atentado explosivo del fin de semana pasado contra la Catedral de Jolo, capital de la sureña provincia de Sulu, que dejó más de una veintena de muertos y cerca de 100 heridos.

En declaraciones a la prensa en Manila, luego de que la víspera visitó la zona del atentado, Duterte afirmó que militantes suicidas de Abu Sayyaf, una de ellas mujer, fueron responsables de las explosiones que golpearon el domingo el interior y el estacionamiento de iglesia católica en Jolo.

El domingo pasado, dos bombas explotaron con quince segundos de diferencia en el interior y el estacionamiento de la Catedral Nuestra Señora de Monte Carmelo de la cuidad de Jolo, bastión del grupo islamista Abu Sayyaf, que ha jurado lealtad al Estado Islámico (EI), que opera en Siria e Irak.

La primera explosión ocurrió alrededor de las 08:15 horas (00:15 GMT) al interior del templo, cuando la misa dominical estaba por comenzar, mientras la segunda ocurrió en el estacionamiento de la Catedral, en momentos en que tropas del 35 Batallón de Infantería llegaban para atender la emergencia.

La policía confirmó que al menos 27 personas murieron y 83 más resultaron heridas, en su mayoría fieles católicos que asistían a la misa dominical, los cuales son minoritarios en Jolo y en toda la provincia de Sulu, prominentemente musulmana.

Duterte aseguró que el doble atentado fue perpetrado por una pareja de atacantes suicidas y que la bomba que detonó al interior del templo fue infiltrada por una mujer, debido a que por regla las mujeres no son inspeccionadas, según un reporte de la cadena ABS-CBN.

El EI se responsabilizó la víspera del doble atentado explosivo contra la Catedral de Jolo en una declaración, en la que aseguró que el ataque fue obra de dos de sus atacantes suicidas con cinturones de explosivos, según el grupo de inteligencia estadunidense SITE, que monitorea actividades yihadistas.

Al grupo islamista Abu Sayyaf se atribuyen varios atentados con bombas, incluido el ataque a un ferry en la bahía de Manila en 2004, que cobró 116 vidas, el ataque terrorista más mortífero en el archipiélago de Filipinas en los últimos años.

Abu Sayyaf, que se formó en la década de 1990 con ex militantes de la red Al Qaeda del fallecido Osama Bin Laden, ha ganado millones de dólares por actos de bandidaje y secuestros, principalmente de extranjeros.