Notimex.- Frente al Hospital de Especialidades “Eugenio Espejo” de Quito, en el que se congregan todas las mañanas y durante el día decenas de familias, María espera para conocer el estado de salud de su hermano Héctor, que resultó herido en los enfrentamientos contra el fallido “paquetazo” que buscaba aplicar el gobierno del presidente Lenín Moreno.

El pulmón izquierdo de Héctor, de 25 años, alberga tres perdigones. Los recibió mientras defendía a su pueblo de una medida unilateral del gobierno de retirar los subsidios a los combustibles que sumió al país en 12 días de crisis, estado de excepción y de emergencia que al final abrió la puerta a un diálogo hacia la paz, tras la derogación del Decreto 883.

María, quien pide llamarla así durante la entrevista por temor a represalias del gobierno, se muestra molesta por la decisión de los doctores, quienes le aseguran que su hermano “puede vivir sin problemas con los perdigones”.

“Ellos (los doctores) se niegan a operar a mi hermano. Me da coraje porque más adelante podría perder el pulmón y aunque los doctores dicen que los perdigones pueden encarnarse, ¿quién nos asegura que no va a morir pronto!” reclama airadamente mientras muestra la fotografía que tomó con su celular de una radiografía en la que distinguen las tres municiones incrustadas en el pulmón de su hermano.

Ella dice que en una zona del nosocomio fueron ubicados algunas de las personas que resultaron heridas en el contexto de la protesta. “Otros fueron a parar al Hospital Militar. Nadie quiere hablar por temor”, añadió al cuestionar el papel que jugó la prensa local durante la crisis reciente: “Se vendió al gobierno de Lenín Moreno”.

Por los hechos, la Defensoría del Pueblo contabilizó ocho personas muertas durante el paro nacional, cifra que estima podría incrementar a nueve al conocer a través de las redes sociales el caso de otra persona que cayo al piso tras un impacto de bala de goma.

Además, refirió que durante los días de protestas fueron detenidas mil 192 personas, de las cuales 80 por ciento salió de forma inmediata al comprobarse diversas irregularidades, y mil 340 resultaron heridas como resultado del uso excesivo de la fuerza policial.

El organismo destacó que la Comisión Especial, de reciente creación, deberá determinar entre otros, el contexto de violación de derechos humanos, tras la aplicación de una medida que debió ser socializada, además si la causa de las muertes fue accidental o directamente provocada por la fuerza policial.

Otra tarea central será la de investigar la situación de las personas que resultaron heridas, muchas de las cuales presentan lesiones permanentes como heridas en un ojo o incrustaciones de perdigones en rostro y cuerpo.

Además de María, en otra ala del nosocomio se ubican dos mujeres ataviadas con sus sombreros, ponchos y faldas hechas de algodón, con sus colores vibrantes y sus patrones simétricos, quienes, impacientes, esperan conocer el avance del estado de salud del esposo de una de ellas de nombre, Mario, de 38 años de edad.

“No sabemos cuándo va a salir”, indican las mujeres casi al unísono, originarias de Robamba, luego de preguntarles sobre el día que ingresaron y en torno a cuándo estiman que su familiar sería dado de alta del nosocomio. Aclaran que él participó en la defensa de los ecuatorianos.

Según sus dichos, Mario ingresó al hospital el domingo 13, justo el día que se dio el diálogo entre el presidente Moreno y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que abrió el camino hacia la reconciliación.

Las mujeres dicen no conocer su actual estado de salud. También dicen no saber leer ni escribir y desconocen a detalle la ubicación de las heridas de Mario y la forma u objeto con que fueron hechas, ni el grado de peligro en que podría encontrarse, solo que fue trasladado a bordo de un helicóptero al nosocomio donde fue intervenido quirúrgicamente de inmediato.

“Es el primer día que venimos. Hoy vamos a dormir aquí”, añaden mientras señalan el suelo del hospital, situación que aseguran, no les incomoda en lo más mínimo, pues están acostumbradas a ello en su comunidad, una entidad territorial subnacional de la Provincia de Chimborazo, ubicada al norte de la capital.

Las autoridades del hospital son reticentes a los medios de comunicación que buscan saber el número de personas que fueron trasladas al lugar como resultado de los enfrentamientos por las medidas económicas. Sólo proporcionan informes a familiares y permiten el ingreso a quienes muestran el pase médico en horas de visita.

Durante los 12 días de enfrentamientos, grupos de médicos y estudiantes de medicina apoyaron en el Pabellón de la Casa de la Cultura Núcleo Pichincha, en el parque del Arbolito, y brindaron los primeros auxilios a quienes así lo solicitaban, tras las medidas económicas dispuestas por el gobierno.