México. Especial.- Retomando la lógica del artículo anterior, mencionaremos brevemente los aspectos centrales de la propuesta:

1.-Carece de la consulta, análisis y discusión de las organizaciones sindicales, expertos y académicos independientes, por tanto es una imposición,

2.-El incremento a la tasa de reemplazo será con cargo al erario federal,

3.-La reducción de semanas cotizadas de 1,250 a 750, para volver a quedar en 1,000, beneficiará a quienes ya cumplieron 750 y, en menor grado a quienes en el futuro reunirán 1,000 semanas cotizadas; de cualquier manera el año próximo tendremos a las primeras generaciones de cuentas individuales.

4.-La cuota de los trabajadores continúa igual, la del Gobierno Federal se redistribuye en favor de los trabajadores con menos ingresos.

5.-Las aportaciones de los patrones se incrementarán paulatinamente, pero, a favor de los trabajadores de mayores ingresos.

6.-Los fiefores prometen rendimientos nunca vistos y, que probablemente no veremos,

7.-La Secretaría de Hacienda insiste en que las cuotas y aportaciones se graven en UMAs y no en salarios mínimos, a pesar de que con ello los institutos de seguridad social reciban menos ingresos y, que hay jurisprudencia en el sentido de que la UMA no aplica para pensiones, esto puede ser motivo de amparo.

Como ya mencionamos en un artículo previo la Organización Internacional del Trabajo hizo un extenso análisis de los inconvenientes tanto para los países, como para los trabajadores, que representan los sistemas de cuentas individuales, prueba de ello son los países que han estatizado o nacionalizado dichos sistemas (más de la mitad).

Ni perdón ni olvido

A continuación nos permitimos exponer un ejercicio de análisis de las cuentas individuales y los estados de cuenta del SAR:

Las Cuentas individuales del SAR, los Estados de Cuenta y los Contratos de Depósito.

Las cuentas individuales son la razón de ser, son la sustancia y son la columna vertebral de los Sistemas de Ahorro para el Retiro.

Las cuentas individuales son contratos obligatorios en los cuales los trabajadores no tienen la más mínima posibilidad de objetar un punto, una coma o una letra, a cada trabajador se le incorpora sin tomar en cuenta su opinión.

Ahora bien la cuenta individual, es un contrato de depósito de acuerdo con el Código de Comercio, en su Capítulo I: Del Depósito Mercantil: artículos del 332 al 336 y más:

En estos artículos se establecen, desde las características del depósito mercantil, así como los derechos y obligaciones del depositario, entre ellos su derecho a la retribución y la obligación de conservar la cosa depositada y su valor, así como asumir los riesgos que sufra o pueda sufrir la cosa depositada.

Por su parte el Código Civil Federal en su Capítulo I: Del Depósito: en sus artículos del 2516 al 2529 y más, establece que:

Los depositarios de títulos, valores, efectos o documentos que devenguen intereses quedan obligados a realizar el cobro de éstos (en beneficio del depositante), así como también a practicar los actos necesarios para que los efectos depositados conserven su valor; el depositario tiene derecho a cobrar una retribución.

A mayor abundamiento citamos el Código Fiscal de la Federación en sus artículos que citamos a continuación:

Artículo 17-A.- La actualización por el transcurso del tiempo y el cambio de precios, se hará tomando como parámetro el Índice Nacional de Precios al Consumidor.

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Los artículos 20 y 21 establecen que para el pago de contribuciones y sus accesorios  debe aplicarse el Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Del mismo Código el artículo 112 se refiere a las sanciones para los depositarios fraudulentos.

Importante y necesario resulta citar también la Ley del ISSSTE de 1993:

CAPÍTULO V BIS: DE LOS SISTEMAS DE AHORRO PARA EL RETIRO:

Este capítulo define con precisión y detalle cada aspecto de las cuentas individuales y también nos remite a la figura jurídica del contrato de depósito; para ser más precisos citaremos dos artículos de dicho capítulo: el 90 Bis-I y el 90 Bis-J; en ambos se estableció que las subcuentas de retiro y vivienda debían pagar el Índice Nacional de Precios al Consumidor, ajustado mes a mes, para conservar el valor real de los recursos depositados y, que además debían pagar una tasa de rendimiento sumada mensualmente, no inferior al 2%.

Adultos mayores

Adultos mayores

Por su parte la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social es más escueta en su artículo 159: define a la Cuenta Individual como; aquella que se abrirá para cada asegurado en las administradoras de fondos para el retiro, para que se depositen las cuotas obrero patronales y estatal por concepto de seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, así como los rendimientos.

Los estados de cuenta del SAR

Un estado de cuenta del SAR es el fiel reflejo de una cuenta individual, o al menos debería serlo, el artículo 3, fracción III Bis de la Ley del SAR, define a la cuenta individual de la manera siguiente:

“Cuenta individual, aquella de la que sea titular un trabajador (o trabajadora) en la cual se depositarán las cuotas obrero patronales y estatales y sus rendimientos, se registrarán las aportaciones a los fondos de vivienda y se depositarán los demás recursos que en términos de esta Ley puedan ser aportados a las mismas…”.

Dicho registro deberá efectuarse y reflejarse en el estado de cuenta que debe proporcionarse a cada cuentahabiente.

Los artículos 18 Bis y 37-A también de la Ley del SAR, hacen referencia al formato del estado de cuenta, el cual debe contener datos como:

_ Salario Base de Cotización o en su caso Sueldo Básico,

_ Días laborados en el período, para el pago de cuotas y aportaciones,

_ Información clara  sobre las transacciones efectuadas por la afore y/o el trabajador,

_ Base del cobro de comisiones expresada en porcentaje y en pesos,

_ Comparación del rendimiento neto entre afores.

_ Información detallada del pago de aportaciones y otras disposiciones que le permitan al cuentahabiente, conocer con detalle, precisión, claridad y certeza; datos como su salario de cotización, el pago puntual y correcto de su patrón y todo tipo de operaciones que hacen con sus recursos, para en su caso inconformarse con la autoridad competente.

Clases empresariales más voraces

Muchos de estos requisitos se empezaron a regularizar hasta el año 2018, no obstante aún no se han corregido todas las anomalías y, los trabajadores aún no pueden contar con un reporte anual de sus saldos y mucho menos con uno de toda su historia laboral y salarial.

Otro artículo de la misma Ley SAR es el 47 Bis que ordena lo siguiente:

Las siefores (hoy fiefores) elaborarán prospectos de información al público inversionista; que entre otras cosas, advierta de los riesgos que puedan derivarse de la clase de portafolios y carteras.

Citaremos tres ejemplos al respecto: El crédito otorgado a ICA, el aeropuerto de Texcoco y una pequeña inversión en el hermano país de Perú. Que a ningún trabajador se le informó de estos y de ningún otro caso.

Un grupo de abogados (en el cual participo) y un actuario matemático, analizamos y calculamos más de 1,500 estados de cuenta del SAR, de trabajadores en su mayoría pensionados, de la manera siguiente:

Comparamos los saldos de las subcuentas de vivienda y retiro, con sus historias salariales de donde obtuvimos los porcentajes de ambas subcuentas y, para los cálculos matemáticos aplicamos lo dispuesto en los Códigos Civil, de Comercio y Fiscal de la Federación y el Capítulo V Bis de la Ley 1993 del ISSSTE.

Las diferencias resultantes entre los cálculos realizados y los saldos de las subcuentas fueron abismales.

Producto de ello se interpusieron varias demandas ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, aunque de esta experiencia nos gustaría escribir posteriormente.

En resumen y a modo de conclusión, podemos decir, que en México no solamente se pagan los peores salarios del Continente Americano y de otros más, sino que tenemos a una de las clases empresariales más voraces y depredadoras del planeta y, que no conformes con todas las ventajas y leyes a modo, todavía despojan a las trabajadoras y trabajadores de sus recursos,  que ahorran durante toda su vida laboral, ya de por sí miserable; de lo que debiera ser una pensión digna.

Pérdidas millonarias

Si como expusimos en párrafos anteriores, los contratos de depósito no deben tener minusvalías o pérdidas, como las que se cargaron a cuenta de los trabajadores, por cientos de miles de millones en los  tres sexenios anteriores al actual.

Y que además de esas pérdidas multimillonarias, se ha venido despojando de manera paulatina y sorda a cada trabajador en lo individual con la manipulación de los estados de cuenta.

Pero estas prácticas solamente fueron posibles gracias a la complacencia de la Consar y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de cada sexenio, a continuación nos permitimos exponer la conformación de la Junta de Gobierno de la Consar:

Secretario de Hacienda y Crédito Público,

Secretario del Trabajo y Previsión Social,

Gobernador del Banco de México,

Director del IMSS,

Director del ISSSTE,

Director del Infonavit,

Presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores,

Presidente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.

Al presidente de la Consarlo designa el Secretario de Hacienda.

Las Afores son un lucrativo negocio de los grupos financieros nacionales y extranjeros, que en nada benefician a los trabajadores y que jamás garantizarán pensiones dignas a las y los trabajadores en su vejez, son además un sistema insostenible que más temprano que tarde afectará de manera profunda y grave a las finanzas del Estado Mexicano.

Por desgracia para la 4T existen dos parámetros, en el caso de las pensiones no contributivas aplica el lema “Primero los pobres” y, para las pensiones contributivas el de “Primero los ricos más ricos”.

Por cierto hablando del dinero y patrimonio de los trabajadores, nadie está autorizado para decir, perdón y olvido.