México.- El Celta del mexicano Néstor Araujo y de Antonio Mohamed, perdió el invicto en LaLiga. Cayeron este lunes por 3-2 ante el Girona como visitantes, en un partido que se les complicó desde el inicio.

El juego fue de mucho ritmo, con alternativas y un casi continuo ida y vuelta, pero el Girona estuvo más lucido en los últimos metros. Suyo fue el primer aviso, a los seis minutos, cuando Sergio tuvo que intervenir ante un disparo de Portu. El Celta reaccionó y devolvió las oportunidades, primero con un disparo de Sisto desde fuera del área y después con una volea de Maxi que Bono detuvo cerca del palo.

Los vigueses, con mucha movilidad delante y una buena salida de balón del Beltrán, parecían cómodos. Pero entonces fue cuando apareció Stuani, que le ganó la pugna en el área a Araújo para hacer mucho mejor un buen centro de Aday, que poco después acarició el 2-0 con un disparo cercano a la escuadra.

El Celta igualó el partido, aunque lo disfrutó poco. Aspas, con un disparo muy sutil, batió a Bono de falta directa, pero tres minutos después, Alcalá cazaba un córner para cabecear a la red. Los de Eusebio estaban contentos con el plan de partido, en el que el Celta tenía algo más el balón, pero ellos salían con mucha velocidad, explotando la banda derecha con Porro y Portu como estiletes.

Y el mejor exponente de este papel llegó en el tercer gol. Porro y Portu acecharon para robar, Stuani puso un balón largo al segundo, este tocó al centro para Porro, que voluntariamente o no, asistió a Stuani.

Una contra de manual y un mazazo para el Celta, al que ya se le hizo el partido muy cuesta arriba. Porque el Girona mantuvo su guión. Se agazapó un poco más en su campo sabiendo que a base de correr podía hacer mucho daño a su rival. El Celta, ante la defensa cerrada, no supo encontrar el resquicio hasta el 87', cuando Boufal acortó distancias y metió incertidumbre en la recta final de encuentro. De hecho, Maxi tuvo un cabezazo que metió el miedo en el cuerpo a Montilivi.