Por Juan Carlos Castellanos C.

* El cinefotógrafo suizo habló de su más reciente libro de arte, “La noción del tiempo”

* Incluye 218 fotografías a color tomadas durante 34 años en diversas ciudades y países

El director de fotografía Toni Kuhn, nacido en Biel, Suiza, el 6 de diciembre de 1942, miró inmutable al horizonte, tomó un poco de aire y expresó: “El cine ha sido mi trabajo colectivo, trabajar en equipo lo que me encanta; la fotografía, ha sido la realización de mi obra individual, medio para tratar de entenderme a mí mismo”.

Ganador del Premio Ariel de Oro, beneficiario de la Beca Guggenheim en el área de Artes, y galardonado con el Premio Ariel a Mejor Fotografía, Kuhn recordó que fue hace alrededor de ocho años cuando germinó en él la idea de hacer un libro que recogiera parte de su gozosa labor tras la cámara fotográfica. “Fue más difícil que hacer un hijo”, señaló.

Lo cierto es que ese esfuerzo le granjeó la publicación de un libro de arte, “La noción del tiempo”, motivo de una entrevista que concedió a Notimex, en la Biblioteca México de esta ciudad, minutos antes de que anoche Alfonso Morales, Jimena Perzabal, José María Espinasa, Juan Villoro, Nino Cozzi y Flavio González Mello comentaran la nueva obra.

Kuhn aseveró que su libro “tiene tiene algo de especial” debido a que “cuenta con textos breves de 68 autores que acompañan a mis fotografías, la mayoría de ellos son de nacionalidad mexicana, algunos franceses y otros suizos. Son amigos, compañeros de las lides fotográficas y cinematográficas, colegas y no faltan algunos ex alumnos míos”, dijo.

“La noción del tiempo”, de Kuhn, es realmente un libro que presenta la particular manera del autor de relacionarse con el mundo a través de sus experiencias en el cine y la fotografía. Está dividido en dos partes y la primera se podría llamar “Las miradas”, formada por 218 fotografías a todo color capturadas en los últimos 34 años.

La segunda parte, “Las voces”, contiene miniaturas en blanco y negro de las mismas 218 fotografías. “Estas son las que el lector observador curioso podrá ver en su maridaje con los textos que fueron escritos por diversos autores, y sobre todo amigos míos, inspirados en esas imágenes. Son poemas, reflexiones escritas desde 1985 hasta la fecha”, explicó.

Sobre el formato de la publicación, explicó que se debe a que en México y el mundo existen lectores a quienes les gusta ver solamente la imagen; así es la primera parte. Y hay a quienes encanta ver la imagen con un texto que les apoye. “Y hay una tercera parte, mi noción del tiempo, con algunas anécdotas de mis 51 años que llevo viviendo en México”.

Puso en relieve que entre él y los editores escogieron un título bastante pretensioso para esta obra “porque como me dedico al cine, me gusta observar el momento decisivo en que le puede suceder algo a un lugar, a una cosa o a una persona. Tomo fotografías para describir sucesos en el tiempo y bajo esa premisa fueron escogidas las 218 fotos del libro”.

El libro no tiene prólogo, inicia directamente con una fotografía que se llama “Entre con cuidado”, y “así es como espero que el público entre a mi libro, con cuidado. Que no nada más mire, sino que observe detenidamente. Es para todo el mundo, y está pensado para ser usado como libro de texto, didáctico, para entrenar el ojo y saber observar al mundo”.

Las fotografías que dan vida al libro datan del momento cuando el entrevistado se inició en la fotografía en color, en 1981, y recorren ciudades y países hasta llegar a 2013. La curaduría fue un trabajo titánico del autor y de Chac, editor y diseñador del libro. “No se trata de cansar al lector, sino de interesarlo, así, si no hay prólogo, hay más fotografías”.

“¿Cuál es mi concepto de tiempo? La primera vez que escuché a alguien decir ‘yo soy hijo del maíz', me dije, ¿y yo? ¿Hijo de la manufactura de precisión, del trigo o de los relojes? Tal vez crecí como hijo del tiempo, preciso, o hijo del preciso tiempo; hoy me considero hijo en el tiempo, en un tiempo que no me pertenece… aunque yo sí le pertenezca”.

Añadió que “nosotros no tenemos tiempo y que el tiempo es quien nos tiene a nosotros. En el medio siglo que llevo en México, mi país por adopción, he aprendido muchas cosas y a entender mi origen. Por eso dedico el libro a mi nieto Lou Conrad Max y a todos aquellos que se resisten a empuñar un arma contra sus semejantes”.

Tras la cavilación, el entrevistado subió al estrado flanqueado por quienes comentarían su obra: Jimena Perzabal (cineasta e historiadora del arte), Nino Cozzi (cineasta y ex alumno de Kuhn), José María Espinasa (poeta), Flavio González Mello (escritor y dramaturgo), Juan Villoro (escritor) y Alfonso Morales (editor de la revista especializada “Luna Cornea”).

Notimex