Ciudad de México.- El confinamiento por la pandemia de covid-19 traerá como consecuencia un excedente de 145 mil 719 embarazos no planeados debido a que un millón 172 mil 152 mujeres sexualmente activas no tuvieron acceso a métodos anticonceptivos por no poder salir de casa, informó el Consejo Nacional de Población (CONAPO).

La directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR), Karla Berdichevsky Feldman, y la secretaria general del Conapo, Gabriela Rodríguez, explicaron que los servicios de salud sexual y reproductiva se han mantenido abiertos en todo el país "como una prioridad, desde el primer día de la pandemia pues fueron identificados como servicios esenciales".

"La pandemia nos ha llevado a redoblar esfuerzos a todas las instituciones de gobierno en solidaridad con la población y en paralelo con todos los gobiernos del planeta [...] Sin embargo, el hecho que se mantengan abiertos los servicios de salud sexual no significa que haya la misma afluencia, por el contrario ha habido una reducción en la asistencia a los servicios, principalmente porque la gente está resguardada atendiendo las medidas preventivas", dijo la secretaria general de la Conapo.

Al momento se estima que entre el 2020 y 2021, un millón 172 mil mujeres activas sexualmente tendrán necesidades insatisfechas de anticoncepción, es decir, que no están usando métodos anticonceptivos aunque no tengan planes de embarazo, con lo que podría representar en 145 mil 719 embarazos en comparación a los esperados sin la pandemia.

Conapo también alertó que habría 21 mil 575 embarazos adolescentes en menores de 19 años, con un aumento del 20 por ciento de las necesidad insatisfechas de anticoncepción.

Sin embargo, Rodríguez subrayó que sólo es una proyección estimada. "Ante una pandemia tan inédita como incierta, lo deseable es que tanto las adolescentes como las mujeres adultas puedan continuar con una vida sexual placentera, responsable y acorde a sus deseos", señaló Gabriela Rodríguez.

En respuesta a esas proyecciones, Karla Berdichevsky mencionó que “desde la Secretaria de Salud estamos promoviendo intensamente que estos retos ante la reconversión de hospitales por covid-19, no representen un obstáculo para acceder a todos los servicios de salud sexual y reproductiva que son esenciales”.

La funcionaria de Conapo aseguró que, así como se deben trazar acciones para prevenir el embarazo adolescentes, se trabajan en labores específicas para niñas de 10 a 14 años en que su embarazo deriva, en muchas ocasiones, de violencia sexual infringida por familiares y personas cercanas, ya que debido a las medidas de confinamiento social están más expuestas al riesgo en casa.

"Con la Estrategia Nacional para Prevenir el Embarazos de Adolescentes queremos contribuir a retrasar la edad de la maternidad y de la paternidad, así como disminuir las brechas de género al incidir en el aumento del nivel de escolaridad de las y los adolescentes, así como sentar las bases para el acceso a mejores empleos y a trabajos decentes que cuenten con seguridad social y una vida saludable que permitan alcanzar los sueños de todos en los siguientes ciclos de vida", dijo la funcionaria.

En tanto, Berdichevsky Feldman explicó que desde la Secretaría de Salud se busca trabajar para que no se limite el acceso a la salud sexual, esto en marco del Día internacional de la Planificación Familiar, reiterando que "toda mujer decide si quiere o no tener hijos y cuándo". Añadió que todos los jóvenes tienen derecho a saber información sobre su salud sexual, así como acceder a estos servicios.

Explicó que para que sea un buen momento para decidir sobre su vida sexual es a partir de la adolescencia, después del embarazo o aborto o ante efectos secundarios o cambios de planes de la persona.

Berdichevsky reiteró que todas las mujeres tienen derecho a prevenir un embarazo no deseado con métodos anticonceptivos de emergencia, que pueden ser solicitados voluntariamente o en casos de violación sexual, así como tener acceso a un aborto seguro.