Acapulco, Guerrero.- Durante el confinamiento por la contingencia de covid-19, fue complicado denunciar y atender la violencia familiar en Guerrero, dado que  todas las dependencias de gobierno en especial las casas de la mujer fueron cerradas, informó la defensora de los derechos humanos de la mujer indígena en La Montaña de Guerrero, Nadia Maciel Paulino.

En entrevista, Maciel Paulino urgió las autoridades federales destinar recursos para las más de seis casas que brindan atención a victimas de violencia intrafamiliar y de género en esa zona.

Hizo hincapié en que estas casas de atención a mujeres indígenas violentadas carecen de recursos económicos por parte de la federación.

"El confinamiento para algunas mujeres de la región de la Montaña fue complicado, porque si alguna de ellas quería denunciar alguna agresión no podían hacerlo, porque las dependencias están cerradas, no se podía dar apoyo ni atención a estas mujeres", expresó Marcial Paulino.

Resaltó que la epidemia en esa región de Guerrero ha sido muy difícil, pues la situación de la epidemia fue tomada con mucho miedo por los habitantes y en algunos casos hay quienes han optado por el suicidio.

Sin embargo, dijo desconocer el numero exacto de las victimas mortales de esta enfermedad, ya que muchas de las víctimas no llegan al hospital y fallecen en sus casas.