Ciudad de México.- EI Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoció que la pandemia de covid-19 derivó en un retraso en los esquemas de vacunación de 700 mil niños en el país, debido a que los padres de familia no han llevado a los menores de edad a las Unidades de Medicina Familiar por temor al contagio, reconoció Juan Carlos Martínez Vivar, coordinador de Programas Médicos del IMSS, en entrevista para el diario Milenio.

Martínez Vivar, explicó que, entre otros, no se han completado los esquemas de vacunas contra el rotavirus –virus causante de diarrea grave-, situación que preocupa ya que las dosis se deben administrar a más tardar a los 8 meses de edad.

“La vacuna rotavirus se puede aplicar hasta los ocho meses. De ahí en fuera, tenemos esquemas de alcance o de recuperación para todos los biológicos más amplios”, comentó. Martínez Vivar explicó que en el IMSS se encuentran “justo cerrando la información trimestral y el rezago detectado es aproximadamente de un 20 por ciento. En cifras, aproximadamente, cerca de 700 mil niños que tendrían algún tipo de rezago en dosis”.

Se trata, detalló, de niños de cero a nueve años que en algún momento les pudo haber faltado una segunda o tercera dosis e incluso algún refuerzo. Sin embargo, recalcó que, para el universo de niños que tenemos, “es totalmente aceptable”.

Vacunas están disponibles: IMSS

Martínez Vivar, coordinador de Programas Médicos del IMSS explicó que durante la emergencia sanitaria las Unidades de Medicina Familiar del IMSS estuvieron abiertas y pocas fueron las reconvertidas, además de que se hicieron adecuaciones y rutas logísticas para recibir a todos los usuarios para resurtir sus medicamentos, acudir por oxígeno y, por supuesto, continuar con la vacunación.

“En las últimas dos o tres semanas hemos aumentado el aforo de las personas que van a actualizar sus esquemas de salud y de vacunación. Y nos iremos recuperando poco a poco. Todas las vacunas están disponibles en este momento”, insistió.

La falta de vacunación se ha dado conforme a la situación epidemiológica local. De forma inicial, “lo vimos en Baja California y en Quintana Roo, donde hubo mayor número de casos (de contagio) de forma acelerada.

Los usuarios no acudieron a las unidades médicas por ese temor, pero ahora que ambos ya están saliendo de esa situación, hemos visto que ha aumentado la afluencia para la actualización de los esquemas. Ha sido muy variable en cada entidad”.

Martínez Vivar rechazó algún riesgo de incremento de enfermedades prevenibles, incluyendo, sarampión.

“Sí, tiene que ver mucho la oportunidad de vacunación, pero el trabajo que se ha realizado durante años, durante décadas, ha permitido que una gran proporción de la población cuente con esa inmunización.

“Las coberturas que hemos tenido durante décadas son fortalezas que nos sirven como colchón para que los niños no tengan un riesgo elevado de presentar esa enfermedad.

​Sobre la opinión del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) de que México registró una caída histórica del 30 por ciento en la cobertura de vacunación, sobre todo de las dosis de tuberculosis, difteria, tétano, poliomielitis y sarampión, el funcionario refirió que esto viene relacionado con la temporalidad de las atenciones preventivas.

“Ya estamos en el cuarto mes de la epidemia y estamos trabajando, justamente, para que se reduzca ese impacto y se reduzcan esas cifras con el afán de alcanzar y cubrir todos los esquemas que están pendientes. Aun así, son pocos, pero sí requerirá intervención”, señaló.