México.- La Fiesta de la Candelaria es una tradición originaria de Tenerife, España. De ahí, se fue expandiendo a otros países debido a que se reunían varias celebraciones eclesiásticas en una misma, es por esta razón que esta fecha se ha podido adaptar fácilmente a otras culturas.

Es así como en México la Purificación de la Virgen María, la presentación del Niño Jesús y la Virgen de la Candelaria se encontraron con las ofrendas de maíz a Tláloc, el dios del agua azteca, que ya eran presentadas por los pueblos prehispánicos.

Dado que cada fiesta tiene su propio ritual, prevalecieron dos de ellos: la elaboración de tamales, herencia de las ofrendas del maíz y, por otro lado, la de vestir al Niño Dios para que este pudiera ser presentado ante la Iglesia.

Cada año, crear un ajuar para esta figura emblemática de la religión católica se reinventa, pese a la oposición de los más puristas, quienes piden no alterar la fiesta de la Candelaria.

Doctor, policía, futbolista, ladrón y hasta huachicolero, éstas son algunas de las maneras más transgresoras de vestir al Niño Jesús.

“Vestirlo es algo muy serio. Yo respeto esta tradición porque a mí me ha ayudado emocional y físicamente”, explicó Toño, trabajador del Tianguis del Niños Dios, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Sobre las vestimentas que la gente inventa cada año, como el traje de la Selección Mexicana o el del niño migrante, Toño opinó que para él son chistes.

Los más vendidos siguen siendo los trajes tradicionales de San Judas Tadeo, el Sagrado Corazón y el niño con ropón, pero este año las novedades son el Niño Dios vestido con guayabera, que es la camisa más usada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y la figura del niño huachicolero, que fue una sorpresa para los vendedores del mercado de La Merced, cuando la gente empezó a preguntar por este traje, el más reciente es el Niño Dios taquero.

 

Lupita, quien es propietaria de un comercio, en el centro de la Ciudad de México, donde confeccionan varios tipos de vestimentas, desde las más tradicionales hasta las de “moda”, dice que se toma a broma estas novedades porque en México “nos reímos hasta de la muerte”, razón por la que su negocio también incluye elementos actuales en su catálogo de venta.

Por: Carlos Celis