México.- La exdiputada federal priista, Beatriz Vélez Núñez, fue electa por cuarta ocasión consecutiva como líder de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) en Guerrero.

De acuerdo con representantes de la dirigencia nacional del Sindicato, que presenciaron el proceso y participaron en el conteo, en Guerrero son 14 mil 172 trabajadores de base los que podían asistir a las urnas que se instalaron en 72 centros de votación.

En la contienda para el periodo 2019- 2022, participaron tres planillas: la guinda del cirujano dentista, Hilario Zúñiga Escamilla; la blanca del doctor Francisco Ramírez Adame y la oro de la priista Beatriz Vélez quien en 2018 perdió la contienda por la alcaldía de Chilpancingo.

A decir de los representantes de las tres planillas, los resultados favorecían a Beatriz Vélez por un margen amplio de votos, pero correspondía a los representantes de la dirigencia nacional informar de los resultados que hasta las nueve de la noche no lo hacían.

Consultada vía telefónica después de las nueve de la noche, Vélez Núñez dijo que aún faltaban que cerraran la votación en tres hospitales: Chilpancingo, Iguala y Acapulco.

Pero adelantó que su planilla registraba el 67 por ciento de votos del total de 72 casillas, datos que eran irreversibles lo que daba por hecho su reelección en el cargo y esta misma noche daría un mensaje en sindicato.

Por su parte el cirujano dentista Hilario Zúñiga Escamilla de la planilla guinda reconoció que la tendencia a favor de Vélez Núñez era irreversible, pero dijo hacían falta tres centros de trabajo por cerrar.

Se le preguntó si impugnarían la elección, pero dijo que esperarían el resultado final de la elección.

“Todavía faltan algunos resultados, pero ya son irreversibles. Nosotros seguimos como cubro, quedamos muy bien posicionado después de decir que éramos solo cinco revoltosos ahora sumamos como mil 500, esto nos abre las posibilidades para seguir trabajando”, dijo.

Vélez Núñez sumó 10 años al frente del sindicato, fue diputado federal del PRI y candidata a la alcaldía de Chilpancingo sin renunciar a la dirigencia. Sus adversarios señalaron que su reelección fue impulsada desde el partido para seguir manteniendo su bastión político en la base trabajadora de la Secretaría de Salud.