México.-Dedazos, arrebatos, travesuras de niños, o hasta momentos de distracción han hecho que más de alguno de nosotros haya eliminado fotos sin querer.

Para esos momentos de angustia, te damos tres formas para recuperar tu material fotográfico antes de que tu Android los deseche definitivamente.

1. Algunos fabricantes y desarrolladores han incluido una papelera de reciclaje en sus apps de Galería o de gestión de fotos, en éstas se guardan los archivos eliminados durante un tiempo prudencial (30 días, algunos) antes de ser eliminados definitivamente.

Para hacerlo, solo tienes que tocar sobre la carpeta correcta para acceder a las fotos que has eliminado. Todo esto depende si las hiciste con la cámara de tu smartphone o son capturas de pantalla, o si quieres recuperar una foto que has recibido por WhatsApp.

Mantén pulsada la foto que quieres recuperar y elige la opción Restaurar que aparecerá en un menú emergente. Con esto, tu foto volverá a aparecer en el apartado de la galería que le corresponde y podrás usarla con normalidad.

2. Google Fotos gestiona y hace copias de seguridad. El proceso es muy similar. Basta con acceder a la app y desplegar el panel lateral pulsando sobre el icono de la parte superior izquierda. Busca la opción Papelera y pulsa sobre ella para acceder a todas las fotos que has eliminado recientemente. Solo tienes 15 días para obtenerlas.

3. Existe una app gratuita llamada DiskDigger. Su funcionamiento es realmente sencillo e intuitivo, por lo que cualquier usuario puede recuperar sus fotos. Al iniciar la app, elige la opción Comenzar el escaneo de fotografía básico.

Esta función realiza un análisis de la caché de las apps y busca las miniaturas de las imágenes que han sido eliminadas. Lamentablemente, si no eres usuario root no podrás recuperar las fotos a su resolución completa, pero sí podrás recuperar una versión más reducida que podrás continuar usando.

En cualquier caso, lo importante es llevar a cabo la recuperación lo antes posible para evitar que el sistema vuelva a utilizar el espacio que ocupaba ese archivo para reescribir nuevos datos.