La Fiscalía General del Estado (FGE), emitió un protocolo especial de atención a víctimas de violencia y abuso sexual que tendrán que poner en práctica las agencias del Ministerio Público Especializadas en Delitos Sexuales y Violencia Familiar.

El Protocolo y Principios Básicos en la Investigación y Atención de los Delitos Contra la Libertad Sexual para las Agencias del Ministerio Público Especializado en Delitos Sexuales y Violencia Familiar de la FGE, fue publicado en el periódico oficial del gobierno de Guerrero el pasado 3 de mayo.

Este reconoce que a las víctimas –de violencia familiar- que acuden las instituciones a denunciar los hechos y no reciban la ayuda correspondiente, se les impide el acceso a la justicia y a una debida atención.

También señala que debe “incluir una perspectiva de género, remover todos los obstáculos de iure -de derecho- o de facto que impidan la debida investigación de los hechos y el desarrollo de los respectivos procesos judiciales; emprender líneas de investigación específicas respecto a este tipo de violencia”.

El documento agrega que las autoridades que atiendan a víctimas de la violencia sexual, “deben de considerar el estado emocional y cognoscitivo de la víctima y las posibles reacciones –emocionales-; por ello la autoridad debe de asumir una actitud paciente, comprensiva y cálida emocionalmente”.

“En caso de que una víctima no se encuentre en aptitud o condición emocional para iniciar su denuncia se le deberá canalizar de forma inmediata al área de psicología para que posteriormente sea tomada su declaración por el agente del Ministerio Público”, agrega en el artículo.

Además el protocolo indica que las víctimas deben “tener la posibilidad de comunicarse vía telefónica o correo electrónico con el Ministerio Público, para conocer las más recientes y próximas actuaciones y evitando con ello” el traslado constante de las víctimas.

En las instrucciones que habrán de seguir las agencias del MP, así como todo el personal relacionado con la seguridad pública, y la administración y la procuración de la justicia se define la amplia gama de actos que representan la violencia sexual, esta pasa por:

Matrimonios o cohabitación forzada, mutilación genital, inspecciones para comprobar virginidad, pornografía infantil, trata con fines de explotación sexual, turismo sexual, lenocinio, pederastia, e incesto.

Podrá incluir incluir la exhibición, observación e imposición de prácticas sexuales no consentidas, sin importar si el agresor mantiene o ha tenido algún tipo de relación de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima y sin importar que el agresor tenga o no contacto físico con las víctimas.

El protocolo considera que el personal del MP tendrá que prever que las víctimas de violencia sexual pude transitar por un “estado de shock o manifestar un síndrome de estrés por violación”.

En las reglas generales que deben seguir los funcionarios indica que se deberá respetar el derecho de la víctima de irrumpir su declaración y reiniciar cuando esté lista para contestar.

“No coaccionar a las víctimas por declaraciones vertidas. Entrevistar a las víctimas en un lugar privado y procurar que esté siempre acompañada de la persona que ella elija”.

También todo el personal policial, y pericial, deberá comprender que la expresión corporal con la víctima debe ser cuidadosa “para recuperar la perspectiva de la experiencia sufrida”.

Además de decretar las medidas “emergentes, de protección o cautelares, conforme a la Ley General de Víctimas” y la del estado de Guerrero.