EFE.- El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) de México adjudicó a un consorcio en el que participa la consultora de ingeniería española UG21 la supervisión técnica y verificación de control de calidad de los trabajos de construcción de la plataforma y vía del Tren Maya desde Calkiní a Izamal, lo que corresponde al Tramo 3, por unos 8.6 millones de euros. (223,359 millones de pesos)

Junto a la empresa española forman parte de dicho consorcio las firmas Coniisa (Consultoría Integral en Ingeniería) e Ipimsa (Ingeniería de Proyectos e Infraestructuras Mexicanas), filial de Prointec (Grupo Indra), ha informado la consultora en un comunicado.

Fonatur, entidad pública que promueve este macroproyecto ferroviario, ha concluido que su oferta presenta la mejor relación calidad-precio frente a los otros 17 grupos empresariales que aspiraban a esta licitación, explica UG21 en el comunicado.

El Tramo 3 recorre aproximadamente 172 kilómetros, de los que 157 van desde la que será la estación Calkiní en el municipio de Escárcega (Campeche) hasta la parada de Izamal, en Yucatán, y contempla la edificación de un ramal de 15 kilómetros que conectará con la estación Mérida.

El pasado 15 de mayo Fonatur adjudicó, por unos 400 millones de euros, la construcción del tercer tramo del Tren Maya a un consorcio integrado por la también española AZVI, Construcciones Urales y Gami Ingeniería e Instalaciones.

Según Fonatur , el “Tren Maya se establece como una de las obras de infraestructura más importantes y un detonador clave de empleo y desarrollo en la zona del Sur y el Sureste de México” y supone la construcción de unos 1,525 kilómetros de líneas ferroviarias y 16 estaciones a través de los estados de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Esta adjudicación consolida a UG21 en México, país en el que aterrizó a finales de 2016, donde ha desarrollado el Plan Maestro de Servicios del NAICM y la ingeniería de valor para el contrato APP de Conservación para la Autovía de Campeche a Mérida.

La compañía es una de las ingenierías españolas con más presencia en Latinoamérica al contar también con oficinas en Colombia (dos), Perú y Panamá.

Asimismo, con este nuevo contrato refuerza su presencia en el sector ferroviario, un ámbito en el que debutó en 2017 con la redacción del proyecto de construcción del Tren Metropolitano de Cochabamba (Bolivia), el primer eléctrico del país.