México.- Al dejar claro que no ha recibido “línea” del presidente Andrés Manuel López Obrador, Jenaro Villamil, titular del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, asegura que ya no se usarán los medios públicos para huachicolear recursos a favor de productores privados.

“Un spot de 5 minutos, que antes costaba 5 millones de pesos, ahora costará 1 millón o menos de producción. Ese dinero se queda en el sistema; es decir, el dinero público se va a los medios públicos, y no se huachicoleará, como sucedía”, dice.

Apuntó que en 2019 se otorgaron 220 millones de pesos al sistema y que la línea fundamental serán las campañas de publicidad institucional del gobierno, por lo que ya no se va a “terciarizar” ni habrá campañas que contraten privados, sino que se harán con infraestructura de los medios públicos.

“Los medios públicos eran intermediarios para subcontratar a productores privados y generalmente no era en condiciones de transparencia e igualdad, sino que se contrataba a productores recomendados por Presidencia o por las dependencias.

Por eso Peña Nieto acabó gastando 100 mil millones en su sexenio. Es la peor inversión en la historia: 100 mil millones de pesos en publicidad, en difusión y en campañas institucionales para terminar con 14% de aprobación, y además con medios públicos desmantelados. ¿En dónde estuvo la lógica?”, dijo.

Tras afirmar que habrá libertad de expresión “no sólo frente al gobierno, sino ante intereses privados”, en entrevista, Villamil Rodríguez sostiene que desde su llegada, en ese organismo público hay una limpieza de 60% o 70%, y que donde haya “indicios de corrupción”, la Función Pública determinará.

Apunta que el panorama que encontró en el sistema es de cuadros muy valiosos, pero desconectados unos con otros dentro de los medios públicos, “y lo que estamos haciendo es una coordinación real entre los medios públicos. La primera etapa es limpiar las casas, las extremidades, para que venga la parte de la producción de contenidos y estrategias”.

Dijo que desde su llegada hay varias dudas sobre el inventario de bienes muebles e inmuebles de las 26 estaciones de televisión en los 22 estados. “Que no lo hayan detallado no significa que haya corrupción; sería un proceso de revisión”, aclara.

Sobre la salida de Fernando Coca del Canal 14, Villamil refiere que fue cesado del cargo porque no se integró de manera institucional a un equipo: “Él pensaba crear un equipo paralelo. Me estaba pidiendo plazas y yo le pedí que esperaramos el proceso de reestructuración, porque si no, sería un problema muy delicado.

“Hay otras irregularidades que no he expuesto de manera pública, porque hay que documentarlas y presentarlas ante la Junta de Gobierno. Ésta será convocada a finales de abril o a principios de mayo, y la reunión ordinaria será hasta el mes de julio”, señaló.

Villamil afirma que el anterior gobierno federal no dio la importancia que merecían los medios públicos, que la falta de sincronía hizo que el sistema público no funcionara como tal y que prácticamente fuera marginado dentro de las estrategias.

“Al gobierno anterior le interesaba mucho la publicidad y la comercialización de espacios privados y no de los medios públicos. Además de esto, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), antes y ahora, jamás tuvo ni ha tenido una línea de apoyo estratégico con éstos.

“A los medios privados les perdonan muchas cosas, pero a la radio y a la televisión pública no, ni federal ni estatal. Esto habla de un panorama en el que los directivos de medios públicos están más presionados por pagar los plazos del IFT que por construir la estructura”, critica.

Sobre si habrá despidos en la dependencia a su cargo, dijo que su prioridad no es la gente que funciona y hace su trabajo, sino los mandos medios y altos, herencia de la administración anterior.

Respecto a la competencia que enfrenta el sistema, enfatiza que tiene que ganarse al ciudadano y que la televisión privada no será su espejo, sino un referente: “Tampoco queremos competir con ellos en términos estrictos, sería meternos en el carril del código de su lenguaje, en producciones. Tampoco hay dinero para eso y no es nuestra misión”.

Indica que busca crear una sinergia para que la estructura realmente se aproveche. Apunta que Canal 14 será el espacio para experimentar con nuevos contenidos: tener programas históricos de contenido informativo, de debates, de periodismo en libros.

Sobre este tema, afirma: “Por supuesto que sí la habrá, y no sólo frente al gobierno, sino frente a intereses privados. Evidentemente hay una inercia de muchos años en donde los medios públicos siempre han sido pegados al gobierno. Y como este nuevo gobierno es ‘caótico, creativo’, en este esquema, el caos imaginativo permite construir cosas muy importantes. No hay una sola línea que me haya dado el presidente López Obrador”.

Villamil describe que la encomienda que tiene del Presidente es “despertar al gigante dormido. Es un gigante por tener atribuciones importantes: una infraestructura en el país, porque hay talentos, la necesidad de tener un sistema de medios públicos eficaz y que dure más de un sexenio; es decir, que se sienten las bases para que cuando vengan los de atrás podamos dejar un sistema público bien coordinado”.

Destaca que no habrá otra coyuntura tan importante para construir auténticos medios públicos y agrega que éstos, en conjunto, también han recibido una encomienda del Presidente para respaldar campañas, como la de la lucha contra las adicciones.