Por sexto año consecutivo los estudiantes estadounidenses también conocidos como spring breakers, no visitarán el puerto de Acapulco durante la temporada de Semana Santa, confirmó la Secretaría de Turismo estatal.

De acuerdo con la dependencia, unos 600 turistas internacionales cancelaron su estancia en Acapulco, y no obstante este revés, se "prevé un incremento de turistas".

"No llegamos a los 600 todavía, van a ser menos, el dato que yo tengo van a ser menos pero lo que importa aquí en el caso de los spring breakers es seguir trabajando para lograr que vengan los que venían, esa es la meta", señaló Ernesto Rodríguez Escalona, secretario de Turismo de Guerrero, entrevistado por medios locales.

Año con año, hasta el 2009, llegaron a Acapulco entre 12 y 18 mil spring breakers, que durante casi un mes completo representaban en promedio para los hoteles de la zona dorada del puerto, un 60 por ciento de ocupación y hasta el 30 por ciento de sus ingresos anuales.

"Vamos a tener un total de 16 personas en 2, en 5 o 6 habitaciones nada más no hay fecha donde diga que va a haber un amplio número. En la temporada 3 mil a 5 mil pero bueno fue cayendo esto quizás a falta de promoción, la mala situación, miles de cosas que pudieron haber influido", indicó el hotelero José Hernández, entrevistado por la cadena Televisa.

La visita de al menos un grupo de 350 spring breakers había sido también confirmada recientemente por el presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), Jorge Laurel.

El representante de los hoteleros destacó la necesidad de reforzar el tema de la inseguridad en el puerto, y afirmó que a pesar de los hechos de violencia registrados recientemente sobre la franja turística, no se habían cancelado reservaciones por parte de los turistas.

“Hemos recuperado  un grupo mínimo de 350 spring breakers que llegarán entre los meses de febrero, marzo y abril, en diferentes vuelos previstos para esta temporada; hasta el momento no tenemos ninguna cancelación, es por ese motivo que tenemos que mejorar la cuestión de la seguridad”, comentó, durante una reunión del consejo directivo de la Confederación de Cámaras Industriales y Empresariales de Guerrero (Concamigro).

Sin embargo, de acuerdo con las autoridades locales de turismo, Acapulco contará durante el mes de marzo con eventos que "reactivarán la economía" como es el Festival Francés, la Convención Bancaria, además de que para la Semana Santa, las habitaciones de hotel de Acapulco, Ixtapa y Taxco están ya agotadas, aseguran.

"Estamos seguros con la información que tenemos que va a ser extraordinaria Semana Santa para Guerrero, va a estar lleno Acapulco, Ixtapa, Taxco", enfatizó Rodríguez Escalona.

A principios de este mes, el alcalde Evodio Velázquez Aguirre aseguró que se seguí trabajando para recuperar al turismo internacional, y celebró el supuesto regreso al puerto de Acapulco de los Spring Breakers, además de que, dijo, continuarán arribando cruceros europeos y en breve habrá de llegar el primer vuelo chárter.

Por su parte, el secretario general del Ayuntamiento, Daniel Meza Loeza, señaló que la supuesta llegada de cientos de springbreakers de Estados Unidos y Canadá, después de cinco años de haberse ausentado por la inseguridad, significaba el ejemplo de la confianza del turismo".

"Si ellos vienen si ya está el anuncio ya está acordado ya celebramos su regreso precisamente es porque se han dado y se ha dado esa garantía precisamente.", aseguró Meza Loeza.

Los spring breakers si van a Cancún y a Puerto Vallarta

Mientras en Acapulco cancelan su estancia, en Cancún, Quintana Roo anticipan que la temporada de springbreaker podría generar al menos 72 mil jóvenes estudiantes este año, con un crecimiento del 15 al 20 por ciento en comparación con el año anterior, que se reportaron un promedio de 60 mil estudiantes.

Este segmento turístico, de acuerdo a la Dirección de Turismo Municipal de aquel destino, trae un gasto promedio de mil 400 a mil 500 dólares por estadía de cinco a seis días.

Por su parte, en Puerto Vallarta, se espera una llegada de 15 mil jóvenes estadounidenses y canadienses, entre 4 y 5 por ciento más que en 2015.