México-  El motín y sabotaje de agricultores a las instalaciones de la hidroeléctrica de La Boquilla, causó daños que tardarán tres meses en ser reparados y tendrán un costo estimado en más cien millones de pesos, señalaron autoridades federales.

A través de videoconferencia, el subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Ricardo Mejía Berdeja, —acompañado de la titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el director corporativo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Carlos Andrés Morales— señaló; “nos parece muy grave que desde oficinas del gobierno del estado, desde legisladores locales se genere este clima de animadversión que demanda la salida de la Guardia Nacional de Chihuahua ya que solo beneficia a los criminales y a los delincuentes”.

El funcionario indicó que “ex gobernadores, dirigentes de módulos de riego, han estado alentando esta violencia, como también algunos representantes legislativos; han venido instigado este tipo de daños a instalaciones estratégicas mediante actos de sedición y motín”.

Mejía Berdeja confió en que la Fiscalía General de la República (FGR) “proceda conforme a derecho a partir de los elementos de prueba que se le hagan llegar para que este tipo de situaciones, que han afectado la paz social y provocaron daños por cantidades millonarias a una instalación tan importante como es la hidrolectríca La Boquilla, no queden en la impunidad”.

Durante la videoconferencia de prensa, Carlos Andrés Morales informó que un grupo de hombres ingresó a las instalaciones de la hidroeléctrica y obligaron a abandonar sus puestos de trabajo a los empleados de la CFE y posteriormente provocaron daños en instalaciones sensibles para la operación de la planta, y también causaron un incendio que afectó quipos y señalizaciones, lo que obliga a la Comisión Federal de Electricidad a renovarlos.

Asimismo, el representante de la CFE indicó que los actos de vandalismo provocaron que alrededor de dos mil usuarios se quedaron sin energía durante varias horas, pero que por las dimensiones de la hidroeléctrica de La Boquilla, se podría haber afectado a más de 16 mil habitantes de comunidades aledañas a la Presa.

El director corporativo de CFE señaló que mientras el superintendente y los empleados que operaban la hidroeléctrica permanecieron afuera de las instalaciones, un grupo de hombres “se dieron a la tarea de prenderle fuego a la zona de tableros, luego rociaron diésel del piso de la casa de máquinas y a las turbinas!.

Tras los incidentes la CFE interpuso una denuncia ante la FGR para que se investigue lo ocurrido y se sancione a quienes ocasionaron los daños y también a quienes han instigado actos de violencia contra las instalaciones estratégicas, el personal de la Guardia Nacional y los efectivos del Ejército Mexicano.

En tanto, Blanca Jimenez, directora de Conagua, señaló que ningún agricultor de la zona ha sido afectado y han tenido el flujo de agua necesario para actividades.