#Guerrero

En escuelas de Acapulco niños aprenden a contar la muerte

Por David Espino, 2016-03-15 16:45

—Y entonces, vino un malo y que mata a dos padres de familia —cuenta un niño, siete años, casi a gritos, mientras es llevado de la mano por su padre en la calle La Quebrada, centro de Acapulco.

El señor, nervioso, caminando deprisa, lo calla.

—Ssshhhh —atina a decir y lo sigue jalando.

Son las 12:30 del día y otros niños salen de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, en la calle José María Iglesias y La Quebrada; salen de a poco, o los pocos que pudieron quedarse antes de que sus padres los sacaran aprisa. Regresan a ver a lo lejos, de reojo, el cuerpo de Miguel Ángel Martínez González, 40 años, padre de alguno de los alumnos de la misma escuela, tirado a media calle con una sábana cubriéndole la cara y parte de la espalda.

Desde donde caminan apenas se ve un bulto tirado a lado de una camioneta Peugeot plata, más bien ajetreada, donde Miguel Ángel con una playera clara y una bermuda gris oscuro, guaraches cafés, venía. Platicaba con otro hombre cuando un carro se le paró enfrente y le disparó en seis ocasiones con una pistola 9 milímetros. Un par de balazos le dieron en la cara. Su acompañante quedó herido del cuello.

Adentro de la escuela se supo que habían matado a dos. Por eso el niño de siete años le venía contando esa versión a su padre.

La cuadra de José María Iglesias y Felicitas V. Jiménez está cerrada con cinta amarilla para guardar el perímetro que los policías ministeriales marcaron ni tan pronto llegaron. Dentro del área, enfrente de donde quedó tirado Miguel Ángel, una tortería sigue atendiendo a dos comensales. Uno de ellos es un policía estatal que llegó con los federales y el Ejército para resguardar el lugar.

El policía come a prisa, traga, casi, la torta que tuvo tiempo de pedir porque los técnicos forenses aún no llegan y no llegarán si no una hora después para hacer las mediciones, las observaciones, las anotaciones que diario, que siempre, que al menos este martes 15 de marzo, en este Acapulco, harán unas tres ocasiones en diferentes lugares antes de que se den las 2:00 de la tarde.

Cerca de allí una mujer madura llora. Llora y se sostiene de dos mujeres más que la miran, que la soban del brazo, de la espalda con la cara descompuesta por no saber que más decir o hacer para calmarla. ¿Qué más decir o qué más hacer ante un deudo cuyo familiar está tirado a media calle con dos disparos en la cara? Más cerca de donde yace Miguel otra mujer joven, sola, llora. Bien pudieran ser madre y esposa, aunque están distantes y no se hablan.

Afuera del perímetro los curiosos que caminan por el lugar miran un poco y se siguen de largo. Una señora molesta, no espantada, no espantada sino molesta en realidad, dice mientras pasa cerca de una policía.

—¿Qué vamos a hacer, qué vamos a hacer? ¿A dónde nos vamos a ir, pero a dónde?

Es un reclamo solitario que todos oyen y nadie responde. La policía no quita su cara endurecida que tiene desde que está en el lugar y tampoco se le ve que quiera dar explicaciones a algo que parece no tener mayor explicación. La mujer sigue andando camino abajo, por la Felicitas V. Jiménez rumbo a la Costera, con su congoja en la boca.

Dos mujeres más platican sobre el asesinato, en realidad elucubran, que si esto, que si lo otro, cerca de donde unos reporteros toman nota. Uno de ellos se anima a pedirle una entrevista a la que parece saber más pero ella de inmediato dice no.

—Noooo, para qué joven. Yo tengo familia en La Zapata y voy seguido para allá. Qué quiere, que quede así como ese muchacho tirado en la calle.

—Es para un canal internacional —le explica el reportero—, ándele.

—No. ¿Pues que no está viendo?

Los forenses se toman todo el tiempo para sus diligencias mientras más niños con sus padres van llegando al lugar. Estarán ahí hasta que destapen a Miguel Ángel, lo suban a la camilla, le hurguen en sus bolsillos, lo acomoden en la camilla con los pies cruzados, las manos metidas bajo la pretina, y hasta que la madre, la mujer que ahora se sabe es la madre, le eche agua bendita antes de que lo suban a la camioneta para llevarlo a hacerle la necropsia.

Si no fuera por la cinta perimetral, los niños escolares y sus padres, y ahora más niños sin sus padres, estuvieran rodeando el cuerpo, cerca, sin miedo, con curiosidad tal vez no infantil, tal vez enferma, enferma de violencia. Tal vez.

#Guerrero

«Basta de golpes bajos, hay que entregar el fertilizante»: Sandoval

Este día los Centros de Distribución de Segalmex albergaban 66 mil toneladas de bultos de fertilizante y semilla mejorada.

Por Juan Manuel Molina, 2019-06-25 16:49

Guerrero.- El delegado del gobierno federal en el estado, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros llamó a dejar a un lado la confrontación mediática en torno al Programa de Fertilizante Gratuito, y en contraste, pidió que se enfoque la entrega de insumos que estaría fijada para el antes del 15 de julio.

En entrevista, el funcionario señaló que este día los Centros de Distribución de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) albergaban 66 mil toneladas de bultos de fertilizante y semilla mejorada.

Refirió que para ejecutar el programa, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) compró fertilizante para aproximadamente 400 mil hectáreas que el gobierno federal cataloga como “cultivables”.

Aunque no aclaró el número total de productores que, serán beneficiados con los insumos, refirió que quienes coordinan el programa prevén que los beneficiarios aumenten, por lo que se adquirirá un mayor número de paquetes.

Indicó que ha sostenido pláticas con los coordinadores del programa para que se puedan “simplificar” los trámites que realizan los productores, que consta de, primero adquirir vales que a la postre son canjeados por los fertilizantes.

En los días recientes, figuras políticas, incluidos legisladores de Morena han manifestado la urgencia porque se tomen las medidas necesarias para que los insumos se entreguen cuanto antes a los productores, ante un retraso significativo.

De acuerdo con Sandoval Ballesteros, se prevé que, a mediados del siguiente mes, los insumos hayan sido entregados a todos los productores de las siete regiones del estado.

#Guerrero

Alerta de Violencia de Género de Astudillo, una pantomima, reclaman

La entidad permanece sumida en un estado de emergencia para las mujeres con un registro de 492 feminicidios en dos años.

Por Redacción, 2019-06-25 15:11

Guerrero.- Dos años después de haber sido decretada la Alerta de Violencia de Género (AVG), la entidad permanece sumida en un estado de emergencia para las mujeres, con un registro de 492 feminicidios.

Al cierre de 2017, año en que se decretó la alerta, se registraron 165 asesinatos de mujeres, es decir, un promedio de 13 crímenes al mes.

El año siguiente la cifra creció exponencialmente y pasó de 165 a 233 asesinatos. Este año, suman 94 crímenes.

La alerta fue decretada en nueve municipios, incluidas las ciudades de Chilpancingo, Acapulco, Chilapa e Iguala, entre los que se concentra la mayor cantidad de hechos violatorios contra las mujeres.

Desde junio de 2017 a la fecha, el gobierno del estado ha destinado 46 millones de pesos para aplicar políticas encaminadas a contrarrestar la violencia dirigida a las mujeres, denunciaron activistas.

Ante la falta de respuestas de las autoridades, organizaciones feministas plantearon que la sociedad civil y los diversos sectores conformen contralorías ciudadanas para vigilar el uso de recursos públicos y la ejecución debida de políticas públicas para erradicar la violencia feminicida.

#Acapulco

Cabildo de Acapulco no sabe quién autorizó filtro de seguridad en SSP

La síndica Leticia Castro también criticó que el encargado de seguridad, Gerardo Rosas, tiene dos meses sin presentarse a laborar.

Por Elibeth D Nicolas, 2019-06-25 15:07

México.- La síndica de Acapulco, Leticia Castro Ortiz, desconoce quién dio la autorización para colocar una pluma de estacionamiento en la Calle Caminos de la Colonia Progreso, porque el Secretario de Seguridad Pública, Gerardo Rosas Azamar no se ha presentado desde hace dos meses.

«Apenas tuve el conocimiento de que se colocó esta pluma cerca de la Secretaría de Seguridad Pública, no tengo información alguna de quién tomó la determinación y quién fue el que ordenó la instalación de esta pluma, entendemos perfectamente que las calles son públicas y que no son susceptibles de propiedad privada, sin embargo, tengo entendido, por cuestionamientos que le hice a la mayoría de mis compañeros ediles, ninguno sabe sobre el tema»

«Entonces no sé de dónde provino esta autorización, tengo entendido que la alcaldesa desconoce este tema, sería muy pertinente realizar las investigaciones sobre quién es el responsable de esto, porque entiendo que no solo causa asombro en los integrantes de Cabildo, sino molestias para la ciudadanía, nosotros no estamos aquí para causar molestias a la población», consideró Castro Ortiz.

Reprochó que el secretario de Seguridad Pública, Gerardo Rosas Azamar, lleve dos meses en la Ciudad de México y los ediles no sepan nada de él, en cuánto a sus estrategias y programas para la prevención del delito y la seguridad.