México.- En medio de las medidas decretadas para combatir el COVID-19, el robo de equipos e implementos de protección medica se ha disparado en varios países de Latinoamérica, lo que ha puesto en evidencia la habilidad de los criminales para aprovechar nuevas oportunidades de hacer negocio.

En México, la fiscalía general anunció, el 14 de abril pasado, la recuperación de 12 barriles con unos 200 kilos de gel antibacterial que habían sido robados en el municipio de Tecámac en el estado de México.

Ese mismo día, las autoridades mexicanas también reportaron el robo de 20 equipos médicos destinados a la atención de pacientes con COVID-19 y de varios ventiladores mecánicos en las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado de Oaxaca.

En el país, los robos hospitalarios se han convertido en el comercio ilícito del crimen organizado, cuyos negocios e ingresos sucios se han visto dañados por la emergencia nacional. Los expertos sugieren que la nueva gobernanza para los delincuentes podría consistir en robar equipos médicos y revenderlos a un precio más elevado.

Aunque los robos de insumos y equipo médico no son exclusivos de México, sí se han vuelto comunes a lo largo de las regiones, donde la protección para el personal médico y civil ha sido escasa.

El caso más voluminoso hasta ahora es el robo de por lo menos 15,000 pruebas diagnósticas y más de dos millones de artículos de protección como gafas, guantes, alcohol en gel y máscaras de seguridad en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en San Pablo, Brasil.

Tres días después, el equipo robado fue recuperado y 14 personas fueron arrestadas durante un operativo en la zona de Ipiranga, al sur de la ciudad, de acuerdo con un informe policial.

Un caso similar ocurrió un día antes en la ciudad de San Pedro Sula, en Honduras, donde el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) informó sobre el hurto de por lo menos 300 mascarillas de seguridad N95 y de varios filtros de protección P-100.

En esa misma semana, el ministro de Salud peruano, Víctor Zamora, denunció el robo de pruebas rápidas e insumos médicos de protección en todos los hospitales de Perú, los cuales serían comercializados en el mercado negro.

Aunque en menor cuantía, casos como estos se repiten en otros países de la región como Venezuela y Chile.