Ciudad de México.- Los contagios de COVID-19 en personas indígenas aumentó seis veces más en dos meses, al pasar de 899 casos el 18 de mayo a 5,413 al 27de julio, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud (SSa). Es decir, que en esos 69 días se registraron un promedio de 78 casos diarios.

En cuanto a los decesos, el crecimiento fue 387% al pasar de 157 a 766 en el mismo periodo. La dependencia federal, refiere que la letalidad en este grupo es de 14.1%, alrededor de tres puntos porcentuales más que la de la población en general.

Las cinco entidades con mayor número de decesos por COVID son Yucatán (125), Oaxaca (98), Estado de México (81), Puebla (59) y Ciudad de México (56); mientras que por municipio, Benito Juárez, en Quintana Roo, notificó más defunciones.

En cuanto a las edades a las que se presentaron las defunciones, la de mayor frecuencia es entre los 55 y 69 años, por lo que respecta al sexo, en los hombres suceden más. De las comorbilidades, las de mayor prevalencia –al igual que la población en general– son hipertensión (39.7%), diabetes (38.8%) y obesidad (24.4%).

La Secretaría reconoció que los pueblos indígenas son quienes tienen mayores índices de marginación, así como la presencia de enfermedades crónicas no transmisibles y otras condiciones precarias de salud que favorecen la presencia más grave de este padecimiento.

“Aun cuando se ha tratado de proteger a esta población, los esfuerzos no han sido suficientes y las inequidades estructurales y culturales para el acceso a salud y la educación, aunado a una fuerte discriminación no ha permitido avanzar en su bienestar y el impacto de estos determinantes sociales se ven ahora reflejados con la actual pandemia de COVID19 donde se observa mayor letalidad en las regiones con mayor población indígena”, señala la dependencia mexicana.

Población vulnerable

Autoridades sanitarias a nivel nacional e internacional también han referido el riesgo que corren estos grupos poblaciones. En un informe, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalaron que la desigualdad en la región y en los países posiciona a ciertos grupos en especial situación de vulnerabilidad.

Entre ellos las personas mayores, trabajadores informales, mujeres y pueblos indígenas (60 millones de personas y con comunidades que pueden desaparecer).

“Todos estos grupos requieren una atención especial que mitigue sus condiciones especiales de vulnerabilidad”, plantea.

En México, de acuerdo con la encuesta intercensal realizada por INEGI en el 2015, se cuantificó una población indígena de 25.6 millones de personas, cantidad que representa el 20.1% de la población total del país. Siendo los estados de Oaxaca y Chiapas, los de mayor prevalencia de habitantes denominados así.

La situación de indígenas con COVID

Por edad, el grupo de 45 a 49 años el que concentra la mayor cantidad de casos confirmadores, mientras que los hombres –al igual que la población en general– son los más afectados, siendo el 42% de los contagios en indígenas del sexo masculino.

Los síntomas más presentados son tos (81.9%), fiebre (78.7%), cefalea (76.9%), mialgias (59.5%) y artralgias (53.6%).

Las tres entidades que mayor cantidad de casos reportan son Yucatán (949), Oaxaca (526) y Estado de México (456). Le siguen San Luis Potosí (419), la Ciudad de México (392), Hidalgo y Tabasco (285), Guerrero (255), Quintana Roo (229), Puebla (211) y Michoacán (206), con más de 200 casos.

En cuanto a su ocupación, el 20.8% de los contagios se dedica al hogar; el 17.1%, son empleados; 10.1%, campesinos; 6.6% enfermería; y 5.2%, comerciantes de mercados fijos o ambulantes. Éstas ocupan los primeros cinco puestos.