En Playa Azul, considerada zona de alto riesgo, se construyeron viviendas sin puertas, ni ventanas, ni baños ni sala, ni cocina y sin aplanado para los damnificados de las marejadas provocadas por el fenómeno Mar de Fondo por parte de la Secretaria de Desarrollo Social federal; esto, pese a que la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) federal tenía proyectada la reubicación total de esa comunidad en un predio de El Carrizal, donde se construirían 150 viviendas junto con los dos escuelas.

La confusión del cambio de último momento de una dependencia federal a otra generó enojo, dudas y acusaciones entre los mismos habitantes de Playa Azul que ahora se vieron beneficiados con la construcción de 35 casas —25 de ellas dentro de esa localidad—, asentada en una zona de alto riesgo, como la clasificó la Unidad de Protección Civil estatal; las 10 restantes se edificaron en terrenos que tienen los damnificados en El Carrizal, San Nicolás, y una en Coyuca.

Las viviendas carecen de puertas, ventanas, y baño, y los castillos que las sostienen apenas fueron enterrados a 50 centímetros. “Si se vuelve a salir el mar, con la primera ola, se las va a llevar completas porque son galeras y no son casas completas”, criticó uno de los afectados que pide omitir su nombre. Unas casas fueron construidas con un cuarto, algunas otras con dos; de acuerdo con los daños que sufrieron durante las marejadas que se presentaron la madrugada del 2 de mayo pasado y que devastaron Playa Azul y La Barra.

Antes de hacerse las viviendas por parte de la Sedesol, los damnificados tramitaron la obra ante la Sedatu; aun en septiembre pasado con el representante jurídico de esa dependencia, Moisés Ávila Román acordaron reubicar la totalidad de la comunidad, incluidas las escuelas y la capilla, y la adquisición de un predio en otro sitio porque en Playa Azul, “no iban a construir nada” por estar clasificada como zona de alto riesgo.

Los afectados se dieron a la tarea de buscar un terreno de dos hectáreas donde se construirían 150 casas y el preescolar y la primaria para irse a radicar ahí, pero seguirían manteniendo sus enramadas y restaurantes en Playa Azul como sus fuentes de empleo.

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Sin embargo, los funcionarios de la Sedatu ya no regresaron tras alcanzar ese acuerdo y en ese ínter, el delegado Alfredo Fernández Peri, fue removido el 11 de noviembre pasado y en su lugar llegó el actual titular, José Manuel Armenta Tello, y las gestiones para reubicar el poblado quedaron detenidas.

En diciembre pasado, recordaron que acudió a la comunidad el alcalde Javier Escobar Parra y el secretario de Desarrollo Social municipal, Santiago Ocampo Flores a hacer una campaña de limpieza y ahí dio a conocer que las casas se construirían en Playa Azul; trajeron el material que dejaron en los búngalos en El Carrizal y en enero inició la construcción.

Macario Mendoza Diego, delegado de Playa Azul, informó que formularon la solicitud de reubicación de la comunidad completa al presidente Enrique Peña Nieto en agosto pasado durante su visita a El Embarcadero, donde inauguró el ciclo escolar 2015-2016 a través de su oficina de atención ciudadana; antes, en julio, hizo lo propio con la entonces titular de la Sedesol federal, Rosario Robles Berlanga, a quien volvieron a ver recientemente como titular de la Sedatu federal durante su visita a Coyuca de Benítez, donde hizo entrega de escrituras, y donde se le entregó la solicitud para reubicar la comunidad.

Consideró que la gestión de la reubicación ante Sedatu se retrasó con el relevo en la gubernatura y con el cambio del delegado, una vez que con Fernández Peri iban avanzados los trámites que se quedaron detenidos cuando se buscaba el predio donde se construirían las viviendas; para ello, habían visto un terreno en la colonia Tierra y Libertad, propiedad del director de Educación municipal, Adrián Abad Vargas, que fue descartado por ubicarse en una zona inundable y de alto riesgo, pero sobre todo por la lejanía de sus fuentes de empleo.

Al respecto, precisó que los pobladores decidieron buscar un predio más cerca del actual asentamiento, y ubicaron uno en San Nicolás y otro más en El Carrizal.

Mendoza dijo que estaban con la reubicación de Playa Azul ante la Sedatu cuando fue informado por Escobar Parra que se edificarían 30 casas dentro de la localidad, por parte de la Sedesol federal, como parte de la Cruzada Nacional contra el Hambre, así como otro tanto más en La Barra y Los Mogotes para los damnificados de las marejadas; para ello, precisó que la dependencia federal envió técnicos a esos poblados para levantar el censo, donde cada uno de los afectados sí querían el techo, el piso o los muros de sus viviendas, y la gente se confundió porque se pensó que las casas vendrían completas.

Deslindó que como delegado no tuvo injerencia en definir el tipo de respaldo que brindaría a cada una de las familias afectadas. “La gente estaba inconforme porque argumentaban que las casas se estaban realizando para familias que no resultaron afectados, pensaron que las obras vendrían de mejor calidad, pero no traen ventanas, puertas, ni aplanado, ni baños, ni cocina, ni sala, hubo confusión y enojo por parte de la gente que llegó a creer que estaba irregular la obra”, apuntó.