México.-Janeth entró a un hotel acompañada de uno de sus clientes. Momentos después el hombre salió de la habitación, donde poco después fue hallado el cadáver desnudo de la mujer.

Ella tenía cuatro hijos y para mantenerlos, solía trabajar como sexoservidora en las calles de la colonia Guerrero, alcaldía Cuauhtémoc.

Ese fue el último lugar donde la vieron viva. Y es que, el sábado por la noche, la mujer entró al hotel Las Américas en compañía de un hombre.

Minutos después de las 22:00 horas, los encargados del hotel ubicado en la calle Magnolia les entregaron las llaves de la habitación número cinco, en donde la pareja permanecería.

Sólo 45 minutos después, el hombre abandonó el lugar. El sujeto fue identificado como un tipo delgado y de unos 45 años, quien dejó las llaves en la recepción y dijo que la mujer saldría después de terminar de vestirse.

Pero pasada la medianoche, los trabajadores del hotel se percataron de que ella no salía.
Por eso, llamaron a la puerta de la habitación. Al no tener respuesta, decidieron abrir. Ahí, en el piso, encontraron el cuerpo desnudo de la víctima. Ella estaba inmóvil.

Los trabajadores pidieron ayuda de los paramédicos y policías, quienes al llegar y revisar a la mujer, informaron que fue estrangulada.

Después de que los empleados reportaron que la víctima era sexoservidora, los agentes se dedicaron a buscar a sus compañeras.

Las mujeres fueron las encargadas de identificar el cadáver y dar información sobre Janeth.

Serán las imágenes captadas con las cámaras de vigilancia de la recepción del hotel, las que ayuden a dar con la identidad del homicida.

De acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP), el promedio de mujeres asesinadas es de 10 al día.

Diversas organizaciones sociales alertan que catalogar los feminicidios como suicidio es una estrategia de las autoridades para no investigar los casos y archivarlos o poder disminuir las cifras de este delito.

Estudios realizados por la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) señalan que las razones que llevan al feminicidio son variadas, pero una de las más alarmantes es el machismo.

En la sociedad actual todavía existe un fuerte arraigo de la población masculina a creer que son superiores a las mujeres, lo que conlleva a la discriminación y el maltrato constante, que regularmente termina en el feminicidio.