México.-En Estados Unidos buscan encontrar una cura para la llamada “enfermedad del ciervo zombie” antes de que pueda llegar a infectar a los seres humanos.

El legislador del Partido Republicano, Ralph Abraham, presentó un proyecto de ley bipartidista con el propósito de detener y buscar una cura para la Enfermedad Debilitante Crónica (CWD, en inglés), Caquexia Crónica, o “del ciervo zombie“.

Esta enfermedad neurológica, similar a la de “las vacas locas“, es una encefalopatía espongiforme transmisible (el cerebro se vuelve poroso), y comenzó a figurar en los medios de comunicación luego de que se reportaran casos en dos provincias de Canadá y en 24 estados de EU, en ciervos, alces y uapitíes silvestres.

Los síntomas de esta dolencia incluyen falta de coordinación, agresión o apatía, decaimiento, pérdida de apetito, orejas caídas, pérdida del temor a los seres humanos y un caminar en patrones repetitivos, lo que originó el mote de “ciervo zombie”.

No existe evidencia de que esta enfermedad haya sido transmitida a seres humanos.

Sin embargo, Abraham, con su proyecto de ley busca exigir al Departamento del Interior y al de Agricultura de EU que “se asocien con las Academias Nacionales de Ciencias para estudiar e identificar las formas en que se transmite la CWD entre cérvidos silvestres, cautivos y de granja (ciervo, caribú y alces)”, de acuerdo con RT.

“Estas agencias ya tienen a los científicos para esto, solo necesitan el financiamiento”, dijo.

La dolencia fue identificada por primera vez a finales de la década de 1960 en un ciervo en Colorado.

Desde entonces la enfermedad debilitante crónica ha estado propagándose lentamente a otros lugares, y para enero de 2019 ya ha sido registrada en 251 condados de 24 estados de EU.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) señala que también hay casos registrados en Canadá, Noruega, Finlandia y Corea del Sur.

Actualmente no existe una vacuna ni tratamiento para la enfermedad y los científicos no saben con total certeza cómo se propaga.

Algunos investigadores piensan que el contagio puede ser tanto directo como indirecto, es decir por contacto entre animales, pero también a través de heces y orina, saliva, agua potable contaminada o alimentos.

La enfermedad no ha sido encontrada en humanos, pero algunos especialistas han expresado su preocupación de que este mal pueda afectarlos.

Expertos de la Universidad de Minnesota sostienen que la CWD debería tratarse como un problema de salud pública.

Michael Osterholm, especialista de dicha entidad, opinó que “es probable que en los próximos años se documenten casos de humanos con enfermedad debilitante crónica, asociados al consumo de carne contaminada”.

“Es posible que la cantidad de casos humanos sea sustancial y no se trate de eventos aislados”, agregó.