Al menos 40 personas fueron detenidas hoy tras los ataques de mineros y miembros del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) contra el Ministerio de Gobierno de Bolivia, que dejaron un saldo de tres personas heridas, entre ellas un funcionario.

Un funcionario del área administrativa del viceministerio de Régimen Interior sufrió heridas en la frente por la explosión de un cartucho de dinamita, por lo que fue trasladado a un hospital para recibir atención, informó la radioemisora local Erbol.

El funcionario resultó herido en medio de los enfrentamientos entre mineros, estudiantes y miembros del Comcipo con la Policía, registrados luego que dicho comité regional se retiró del diálogo con el gobierno sobre un pliego petitorio con 26 puntos.

Asimismo, los ataques con dinamita causaron dos incendios, uno en el patio de la vecina embajada de Alemania y otro en la avenida Kantutani, así como daños al Ministerio de Gobierno y a dos vehículos oficiales, de acuerdo con el diario local Página Siete.

Tras los disturbios, el vicepresidente Álvaro García Linera calificó los hechos como un atentado, no obstante, volvió a convocar al diálogo al Comcipo a fin de encontrar una solución a las demandas del Potosí, en paro desde hace 17 días.

En rueda de prensa, García Linera llamó al pueblo potosino a levantar el paro general.

“Levanten el paro, los están engañando (...) no es el gobierno quien tiene la responsabilidad de este paro, son unos dirigentes irresponsables que han llevado a un callejón sin salida y no saben cómo salir de ese callejón (...) más que todo con la violencia para esconder su apetito político y su fracaso”, sostuvo.

Desde noviembre de 2014, el Comcipo presentó un pliego petitorio al gobierno para exigirle el cumplimiento de 26 obras en la región, entre ellas un aeropuerto internacional, una planta hidroeléctrica, hospitales y fábricas de cemento, cal y vidrio.

El Comcipo está integrado por 23 instituciones, entre sindicales, privadas y gremiales cuyo objetivo es “la defensa de los intereses de Potosí”, región del sur de Bolivia afectada por la caída en los precios de los minerales.

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