México.- La estrategia de evitar la confrontación con los cárteles por parte del Ejército no dio los resultados esperados, ya que en 2019 se registró la mayor cantidad de muertos por enfrentamientos entre fuerzas militares y presuntos agresores en los últimos cinco años, con 208 casos.

Cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) señalan que del total de fallecidos, 11 eran militares y 197 civiles armados. Desde 2014, cuando murieron 277 individuos, no se registraba una cifra así de alta en el país.

Además, los decesos por disputas entre elementos castrenses y presuntos pistoleros se incrementaron 16.2 por ciento en 2019 con respecto al año anterior, cuando fallecieron 179 hombres, de los cuales 10 fueron soldados y 169 posibles delincuentes.

Sobre la estrategia actual de “abrazos, no balazos” aplicada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, señaló en noviembre pasado que esta política “por supuesto que funciona. Si lo que necesitamos es pacificar este país, no necesitamos estar en encono”.

Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena, ha declarado que aunque este gobierno apuesta por la detención y no por la muerte de los delincuentes, esto no significa que se reduzcan los operativos contra el crimen organizado.

Las estadísticas de la dependencia muestran que en el último año se registró un aumento considerable de muertes en enfrentamiento, a pesar de que las fuerzas de seguridad evitan el choque violento con gente armada.

Dichas cifras muestran que desde 2015 las muertes por enfrentamientos no rebasaban la barrera de los 200 casos. En dicho año perdieron la vida 145 personas (18 militares), lo que representó un descenso de 47.6 por ciento con respecto a los 277 casos de 2014.

Para 2016 la cifra bajó a 115 decesos; en 2017 se vio un aumento con 143 muertes y en 2018 llegó a 179 casos.

En 2019 la Sedena difundió en su portal de internet cuatro boletines de prensa donde informaba sobre la muerte de 23 personas, de las cuales cuatro eran integrantes de las fuerzas armadas y 19 presuntos agresores. Los ataques se registraron: dos en Guerrero, uno en Querétaro y otro en Tamaulipas.

En Guerrero

De los últimos choques entre fuerzas militares y narcotraficantes destaca el que se registró en Tepochica, perteneciente al municipio de Iguala, Guerrero, que dejó un saldo de 15 víctimas mortales, entre ellas un militar.

La agresión se llevó a cabo el pasado 16 de octubre a las 16:45 horas, cuando elementos del Ejército realizaban reconocimientos terrestres en las inmediaciones de la población y se encontraron de frente a un convoy de civiles armados, quienes al detectar la presencia del personal militar dispararon.

En otro altercado registrado en la comunidad de Pinzándaro, Michoacán, ocho presuntos criminales murieron y dos efectivos castrenses resultaron heridos cuando los gatilleros abrieron fuego contra los elementos de la Sedena.

En Buenavista, Tamaulipas, se produjo un enfrentamiento el 27 de agosto en el que fallecieron cinco civiles. De acuerdo con un boletín, los agresores dispararon contra instalaciones de la Unidad Habitacional Militar.

Elementos del Ejército realizaron reconocimientos en las inmediaciones del lugar y ubicaron tres vehículos de los presuntos atacantes, quienes dispararon contra los federales, por lo que las tropas repelieron el ataque.