La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) envió al Laboratorio de Biología Molecular de la Senasica, muestras para el análisis de nueve tortugas marinas muertas aparecidas en playas del municipio de Zihuatanejo, Guerrero.

En un comunicado, la dependencia federal señaló que la detección ocurrida entre el 4 y 8 del presente mes de los citados ejemplares en avanzado estado de descomposición tuvo lugar en las playas Larga, Blanca y El Palmar.

Indicó que de acuerdo con estudios preliminares, la muerte de los quelonios pudo haber tenido entre 5 a 7 días, de acuerdo al grado de resequedad de los cuerpos.

Inspectores de la delegación federal de la Profepa en Guerrero procedieron, de acuerdo con los protocolos técnicos, a tomar muestras de sangre, tejido y piel, de los restos deteriorados que ya presentaban líquidos gastrointestinales abundantes y desprendimiento de escamas del caparazón.

Esto con el objetivo de ser enviadas al laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), y con ello establecer posibles problemas virales, bacterianos y otras pruebas patológicas que revelen la causa de su muerte.

Refirió que el pasado 4 de marzo en Playa La Ropa de Zihuatanejo apareció una tortuga marina viva, en malas condiciones. El ejemplar fue rescatado y llevado a un campamento tortuguero para su atención, se trata de un macho de la especie Chelonia agassizii.

A dicho animal se le tomaron también muestras de sangre para su análisis y búsqueda de problemas virales, bacterianos y otras pruebas patológicas, y las muestras fueron entregadas al Laboratorio de Biología Molecular de la Senasica.

Asimismo, el pasado 8 de marzo se presentaron fuertes lluvias como consecuencia de una tormenta tropical con fuerte oleaje, que ha arrojado cadáveres de tortugas a las Playas Larga y Blanca, en su mayoría machos, de la especie Chelonia agassizii.

Cabe mencionar, que los ejemplares hasta el momento encontrados presentan características de haber muerto en alta mar, en estado de descomposición, por el tiempo de su muerte que se estima entre los 6 y 7 días.

Ante ello, la Profepa coordina acciones con la Secretaría de Marina Armada de México, a fin de detectar posibles embarcaciones de pesca en la zona de la contingencia, además se realizan recorridos por Playa para localizar nuevos hallazgos de tortugas que recalan.

Así como recomienda a los pobladores reportar cualquier nuevo avistamiento de tortugas muertas o aparentemente enfermas, y evitar manipularlas o tener contacto físico con los ejemplares.

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