China.- Un panel internacional de expertos científicos, determinó que es prematuro intentar crear bebés diseñados genéticamente, ya que no se garantiza que no pueda haber efectos nocivos.

Hace dos años, un científico chino asombró al mundo al crear el primer bebé diseñado genéticamente en base a un método llamado CRISPR, que permite modificar ADN humano para futuras generaciones. El científico, He Jianqui, hizo el experimento con tres embriones humanos a fin de inocularlos al virus del sida y describió el proceso en entrevistas exclusivas con The Associated Press.

La comunidad científica condenó tales experimentos, los calificó de contrarios a la ética, y He fue condenado a tres años de cárcel por violar las leyes chinas. Como consecuencia del escándalo, la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y la Sociedad Real del Reino Unido crearon la comisión.

La comisión, que se abstuvo de dar su opinión sobre si la modificación genética de embriones humanos es algo ético, solo se pronunció sobre si existe el conocimiento científico para hacerlo de manera segura, y llegó a la conclusión de que no. Otro panel, creado por la Organización Mundial de la Salud, emitirá un reporte sobre el aspecto ético en los próximos meses.

La comisión sí especifica que si un país acomete a este tipo de experimento, lo debe hacer únicamente en el caso de que la persona tiene ninguna o poca posibilidad de tener un hijo sin la enfermedad. Inicialmente, los ensayos deben hacerse cuando se trata de enfermedades graves causadas por un solo gen, como la distrofia muscular, la fibrosis cística, el trastorno sanguíneo beta talasemia y la enfermedad neurológica Tay-Sachs, dijo el panel.

Lo que no aprueba la comisión es usar la técnica para mejorar rasgos como la musculatura o la estatura de la persona.

Te va a interesar: 

Deficiencia de vitamina D, la causa de muerte por coronavirus; estudio

Serpientes voladoras: ciencia te explica cómo lo logran

Esteroides pueden reducir la mortalidad en casos críticos de Covid-19: estudio