El semanario Proceso difundió que tras la ejecución de dos funcionarios de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Acapulco (Capama), el director de la paramunicipal, Javier Chona Gutiérrez, y otros funcionarios, son resguardados por escoltas que los cuidan de las amenazas de la delincuencia organizada.

En lo que va de su administración municipal, a Evodio Velázquez Aguirre le han matado al director de Recursos Humanos municipal, Luis Andrés Lara García, a cinco mandos policíacos y a dos funcionarios de la Comisión de Alcantarillado y Agua Potable (Capama).

Además, el pasado 19 de marzo, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Manuel Eduardo Flores Sonduk, recibió amenazas de muerte en su contra a través de mensajes del crimen organizado.

Tres mantas con el mismo mensaje, firmado por el grupo delincuencial La Empresa, lo acusaron de tener nexos con al Cártel Independiente de Acapulco. Después, una corona de flores fue abandonada frente al Ayuntamiento con la leyenda: “Manuel Flores Sonduk, descansa en paz”, y junto a esta, dejaron una cartulina exigiendo la destitución de este funcionario al alcalde.

En el caso de Chona Gutiérrez, indica el semanario, lo resguardan una decena de agentes de seguridad y la acción ordenada por el alcalde también incluye al director de Finanzas, Guillermo Galeana Salas; al jefe de Servicios Generales, Alejandro Olea Flores, y hasta al líder sindical Ángel Baños Ramírez.

Fuentes de Bajo Palabra señalaron que la medida se extendió para el director de fiscalización, Juan Oms Dávila, y para Esmeralda Valle González, coordinadora estatal del programa "Seguro de Vida para las Jefas de Familia", implementado por la Secretaria de Desarrollo Social federal.

Esta última, aunque no labora en el Ayuntamiento, es amiga personal y ex compañera de la universidad del alcalde, quien le proporcionó dos escoltas pagados por el gobierno municipal, así como una camioneta Land Rover.

Proceso indica que según sus fuentes, para resguardar a los funcionarios de la Capama y a su dirigente sindical, se ha dispuesto de un operativo que abarca más de 15 policías municipales, patrullas oficiales y camionetas blindadas.

Ayer por la tarde, el subdirector de Recaudación de la Capama, Jacob Peralta Herrera, esposo de Esmeralda Valle, renunció al cargo por motivos personales, aunque en los hechos, asegura el semanario, su dimisión se debió "a los mismos problemas de inseguridad y amenazas que supuestamente ha recibido el gabinete del edil porteño de parte del crimen organizado".