México.- El país se encuentra en una posición sana y estratégica para el uso del fracking en la extracción de gas natural como detonador de desarrollo económico; y, de hecho, su implementación le permitiría a México lograr su independencia en el sector energético de Estados Unidos.

En el marco del Encuentro Internacional de Energía México (EIEM) 2019, los participantes en el panel Mitos y realidades del fracking, resaltaron la necesidad de que en México se emplee este método para la extracción de gas natural y coincidieron en señalar que, desde hace más de 50 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) utiliza esta tecnología para explorar el 40% de sus yacimientos petroleros.

Los participantes en el panel destacaron las ventajas inherentes a la extracción de gas al emplear el uso del fracking, entre ellas, la generación de por lo menos 120 mil empleos anuales.

Héctor Moreira, comisionado de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) subrayó que todas las actividades petroleras, las convencionales y las no convencionales, tienen un nivel de riesgo y por eso están tan reguladas. Es la razón de que tengan tantas restricciones y que reporten sus actividades.

Toda actividad humana, abundó, ocasiona efectos al medio ambiente, por lo cual renunciar al fracking significa abandonar a 57% de los recursos prospectivos. “Creo que lo que debemos tener una regulación estricta para todos los procesos y para el fracking en aguas profundas”.

Una cuarta parte de los pozos petroleros en México, agregó, ha usado el fracking para la extracción de crudo, por lo cual la petroquímica mexicana no está creciendo como debe ser, sobre todo, porque no tenemos suficiente gas nacional por la falta de este hidrocarburo.

“Estados Unidos antes de vender el gas ya le quitaron todo. Llega sin propano, sin etano, sin butano; nos venden el metano para quemar, pero no nos venden los componentes que requiere la petroquímica. México necesita tener su propia producción de gas”, sentenció.

César Ortega González, vicepresidente de Operaciones de Lewis Energy, detalló que en Estados Unidos se han perforado un millón de pozos con esta tecnología, esto representa el uso de 1.2% del agua que se consume en ese país.

No obstante, añadió que en México esto es diferente, si se emplean 20 equipos para la fracturación hidráulica, se ocupa sólo 0.2% de agua. “Nosotros hemos hablado con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y ellos mismos reconocen que es poco lo que utiliza”.

El fracking, aseguró, se justifica porque para el país significa más extracción de crudo y gas que podrá brindar a México seguridad energética.

La producción es algo que ha ido declinando constantemente en los últimos años: “Sí tiene huella ambiental, se usa agua, se perfora, pero con todo esto, Estados Unidos logró producir cinco millones de barriles diarios adicionales de petróleo”.

Ortega González resaltó que, en Texas, en el área de Eagle Ford, de 2008 a la fecha se han generado un promedio de 120 mil empleos y se ha dejado una derrama económica de 200 mil millones de dólares.

Víctor Manuel Maldonado, presidente del Comité de Recursos Humanos e Infraestructura del Clúster Energía Coahuila, consideró que se ha sembrado una discusión errónea, “veamos los costos y beneficios para tomar una decisión”; no obstante, en la entidad es 18% más caro producir este recurso energético que en Estados Unidos.

Sin embargo, agregó, este sobrecosto se puede solucionar con la voluntad del gobierno, porque 10 puntos porcentuales de sobrecosto corresponden a la inseguridad que se vive en la región, toda vez que las empresas no podrían operar las 24 horas del día.

Pero aclaró que los yacimientos con los que se cuentan se mantendrán detenidos, con la desventaja también para Pemex, que es dueño de algunos bloques petroleros. “No pueden, por lo tanto, formar parte de sus activos, que si se consideran tendrían un impacto positivo sobre las finanzas de la petrolera del país”.

Gonzalo Monroy, director general de GMEC, reconoció que existe un riesgo inherente en el uso del fracking en la industria energética, por lo cual hay que mitigarlo. “Es necesario implementar una estrategia para hacerlo de la manera más adecuada y segura. Pemex deberá encabezar el impulso dentro de la actual administración para sensibilizar a la opinión pública sobre los beneficios que tendría el uso del fracking en esta industria”.