México.- La crisis del Gobierno con la rebelión de elementos de la Policía Federal comienza a desatar una serie de reclamos internos y recriminación al interior del gabinete. Por estas horas el principal señalado es el general retirado Audomaro Martínez Zapata, que quedó a cargo de las estructuras del Cisen y que es un hombre de consulta permanente para Andrés Manuel López Obrador.

En las últimas horas se conocieron en la prensa mensajes de los días previos a la revuelta en la cual los elementos de la corporación policial anticipaban su movimiento de reclamo contra el pase a la Guardia Nacional. La pregunta ineludible que domina en Palacio Nacional: ¿Por qué Audomaro no lo detectó previamente?

La protesta en la CDMX y en tres estados del país se organizó con cadenas de emails y con reuniones previas en diversos destacamentos. Nada de eso llegó al Cisen.

Es la segunda ocasión en la que va de la semana que el presidente conoce situaciones una vez que están desencadenadas. La primera fue el conflicto entre CFE y IEnova por la construcción de gasoductos, contienda que fue destapada por la embajada de Canadá en el país.

Según fuentes del gabinete, Alfonso Durazzo y el canciller Marcelo Ebrard fueron los primeros en señalar al militar retirado por la falta de anticipación. Lo de Ebrard se entiende desde la obligación que contrajo en EU de blindar la frontera sur: él necesita que la Guardia Nacional funcione sin sobresaltos. En ambos casos está además la tensión original de que los dos secretarios intentaron controlar el espionaje de la 4T pero AMLO se inclinó por su amigo de más de 40 años.

La Guardia Nacional, tal como reveló LPO, es en su totalidad una idea de Audomaro tomada de un paper de la Universidad de Munich en el cual se analiza la constitución de los Carabineros, la policía militarizada de Chile.

No es el único conflicto interior al gobierno. Desde que comenzó el reclamo policial  los jefes militares brillan por su ausencia. Durazo lleva las conversaciones con elementos que en realidad pasarán a la órbita de la Sedena. El general Luis Crescensio Sandoval está en silencio. Otra señal de la idea que los militares tienen de la nueva corporación.