Morelos.- El Sistema DIF-Morelos, encabezado por Natália Rezende Morerira, esposa de Cuauhtémoc Blanco, no ha detallado cómo gastó 184 millones de pesos en la compra de alimentos en 2019.

El centro de investigación en temas de transparencia “Morelos Rinde Cuentas”, realizó una búsqueda de información al respecto en el marco del Primer Informe de actividades de la presidenta.

En entrevista, Roberto Salinas, codirector del centro, describe la opacidad con la que el organismo ha manejado sus recursos.

“En días pasados el Sistema DIF Morelos presentó su Primer Informe de actividades; hemos buscado la información de este informe y hasta el momento no la hemos encontrado. Lo que hizo el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas fue hacer una revisión de la Plataforma Nacional de Transparencia respecto al padrón de beneficiarios.

“En ella, en el año 2019, encontramos que solo algunos programas han transparentado el número de beneficiarios y el contenid de cada uno de ellos, por ejemplo, en el caso de rehabilitaciones está la información de enero a diciembre, lo mismo que para los dispositivos de asistencia, la inclusión deportiva, educativa y laboral y también la credencialización de personas con discapacidad”, dijo Salinas.

Pero en los programas que tienen que ver con la compra y distribución de alimentos, en los que se va un alto porcentaje de los recursos del organismo, no hay transparencia.

“Por ejemplo, en el Programa de Desayunos Escolares fríos y calientes únicamente está (la información) hasta el mes de marzo, lo mismo que para asistencia alimentaria y comunidad diferente se encuentra pero hasta el mes de abril.

“Hay una gran cantidad de información que no está todavía disponible y esto es importante porque según información del propio DIF en la Plataforma de Transparencia, en el 2019 tuvo ingresos por 406 millones de pesos y un gasto de 328 millones de pesos, con ello 96 millones fueron para el pago de servicios personales o pago de sueldos y 184 millones de pesos, la mayoría del presupuesto, para pagar alimentos de programas institucionales y desafortunadamente no hay tampoco información de los contratos o la adquisición de estos alimentos que nos permitiría revisar a quién se compró, cuánto costó y cómo se distribuyeron”, dijo el especialista.

Hace unos días la presidenta del organismo presentó a través de redes sociales su Primer Informe de actividades, el cual debía rendir en marzo, pero derivado de la contingencia sanitaria fue cancelado.

Como parte del informe, el Sistema DIF Morelos colocó decenas de anuncios espectaculares con la imagen de Natália Rezende en las calles del estado y distribuyó cajas con pantallas digitales entre empresarios para hacerles llegar un mensaje en video.

Recientemente Rezende y Blanco encabezaron una jornada de entrega de despensas entre familias vulnerables del estado en el marco de la pandemia de COVID-19.

Hasta el momento ni el costo de las cajas con pantallas digitales ni la información detallada sobre la compra de las despensas ha sido difundida por el organismo.

“Recomendamos que se publique la información completa y más en esta contingencia: ¿qué se está repartiendo? ¿Cuál fue el costo de la compra de los alimentos (de los programas)? Y también, por ejemplo, la publicación de los gastos para presentar el Primer Informe del propio DIF”, expresó Salinas.