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Este sábado, último día del Ejército guatemalteco en las calles

Tras 18 años dejará de apoyar a la Policía civil en el combate de la criminalidad.

Por Redacción, 2018-03-31 13:48

AFP.- Los soldados del Ejército se retiran este sábado de las calles de Guatemala, tras 18 años de apoyar a la Policía civil en el combate de la criminalidad.

“Este sábado es el último día que el Ejército presta apoyo a la Policía, a partir del domingo los soldados tienen que reconcentrarse en sus brigadas”, dijo a la AFP una fuente del ministerio de Gobernación (Interior) que pidió el anonimato.

En las tareas de seguridad, el Ejército aportó unos 4 mil 200 soldados que desde el año pasado comenzaron un retiro gradual. En la actualidad solo unos 2 mil apoyaban en esa labor, detalló.

El Ejército daba acompañamiento a la Policía en cinco de los 22 departamentos (provincias) del país y en los que había una mayor incidencia criminal, como el de Guatemala donde está asentada la capital.

El ministro de la Defensa, Luis Ralda, anunció el 7 de marzo el retiro de los militares de la seguridad pública como parte de un plan para priorizar el combate al crimen desde un plano civil pues unos 40.000 agentes integran la Policía

El portavoz del Ministerio de la Defensa, el coronel Oscar Pérez, aseguró el sábado a la estatal Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN) que desde el Consejo Nacional de Seguridad se determinó que el ministerio de Gobernación y la Policía ya adquirieron las capacidades para encargarse de la seguridad.

De acuerdo con el portavoz, ahora el Ejército se concentrará en resguardar las fronteras, el patrimonio cultural y natural del país, así como luchar en esas zonas contra el narcotráfico, tráfico de personas, tráfico ilegal de armas y contrabando.

La medida de pedir apoyo al Ejército había sido tomada en el año 2000 durante el gobierno del entonces presidente Alfonso Portillo, quien la justificó porque cada año se cometían más de 6 mil muertes violentas, una cifra que se redujo a 4 mil 500 el año pasado.

En ese momento causó polémica debido a las acusaciones contra militares por crímenes de lesa humanidad durante la guerra civil (1960-1996), que en el 93% de los casos fueron atribuidos a los aparatos del Estado, según un informe de la ONU presentado en 1999.

Durante este conflicto, que dejó 200 mil muertos o desaparecidos, los militares se habían hecho cargo de la seguridad ciudadana del país. Pero con los acuerdo de paz del 29 de diciembre de 1996 se estableció que el Ejército dejara las calles a la Policía Civil y velara por la soberanía y control de las zonas fronterizas.

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Oslo le declara la guerra a los autos para cuidar al medio ambiente

Oslo pretende purificar su aire, hacer que la ciudad sea más habitable con más actividades culturales y limitar sus emisiones de CO2, que persigue reducir un 95% antes de 2030.

Por Redacción, 2018-09-24 12:52

México, AFP.-Mejor hamacas que 4×4. Oslo, determinada a volverse más ecológica, expulsa a los automóviles del centro de la ciudad sin prisa pero sin pausa, provocando la ira de quienes denuncian una “guerra al coche” liberticida.

“Hay que devolverle la ciudad a la gente, que los niños puedan jugar seguros, que las personas mayores tengan bancos para sentarse”, dice Hanna Marcussen, sentada en la plaza adoquinada del ayuntamiento, también cerrada desde hace poco a la circulación rodada.

“Y, para ello, hay que eliminar el coche, que acapara un espacio desproporcionado”, afirma la concejal ecologista encargada de desarrollo urbano.

Aún así, no se está poniendo en práctica la prohibición total de circular en el centro, planteada en un primer momento, que debía estar operativa en 2019 y que fue tachada de “muro de Berlín contra los automovilistas” por una regidora.

Pero Oslo ha ideado una serie de medidas igualmente disuasorias: supresión de 700 plazas de estacionamiento, una delimitación de zonas que hace imposible recorrer el centro en vehículo, peatonalización de calles o multiplicación de los peajes urbanos.

¿El resultado? El tráfico, incluyendo el de los populares autos eléctricos, se ha reducido a la mínima expresión en una zona de 1,9 km2, el centro, donde viven unas 5.500 personas y 120.000 trabajan.

“En 2020, habremos suprimido el grueso de los vehículos particulares del centro de la ciudad. A parte de los que son para personas con discapacidad, ya no habrá más”, asegura Hanna Marcussen.

En su lugar empiezan a emerger las terrazas de las cafeterías, mobiliario urbano, carriles bici o aparcamientos para bicis.

Designada “capital verde de Europa” en 2019, Oslo pretende purificar su aire, hacer que la ciudad sea más habitable con más actividades culturales y limitar sus emisiones de CO2, que persigue reducir un 95% antes de 2030.

Así, marca un camino que otras ciudades como París, Madrid, Bruselas o Helsinki están siguiendo, alejándose de la lógica del “todo para los coches”.

“Un lugar muy triste”

Pero no todo el mundo está de acuerdo con esta evolución.

“Lo más trágico de esta guerra contra los vehículos es que los responsables políticos atacan la libertad de las personas y sus carteras”, protesta Jarle Aabø.

Este especialista en relaciones públicas dirige el boletín informativo “Sí al coche en Oslo”, que reúne a casi 23.000 personas en Facebook y en el que el tono de los comentarios, en ocasiones, se dispara.

“Lo que teme la gente es que el centro de Oslo muera, que se convierta en un lugar muy triste, asegura, llevándole la contraria al discurso oficial.

“No sé cómo acabará todo esto pero no creo que los ciclistas beatos vengan a hacer teatro de calle y bailes en enero a -20ºC, con la nieve hasta las rodillas”, subraya.

Los ciclistas, en cambio, se muestran satisfechos.

“Estará muy bien”, comenta Christopher Olssøn, un fotógrafo que se desplaza en bici. “El nivel de conflictos es alto entre automovilistas y ciclistas”.

“Pero si eliminamos totalmente el coche, todavía hay que mejorar la oferta de transporte público en lo relativo a precios y calidad”, añade.

Ese es el punto espinoso del plan. Con los billetes a seis euros, el transporte público sigue siendo caro y los usuarios se quejan de los retrasos, sobre todo cuando hay que esperar en el frío glacial.

Comerciantes preocupados

Aunque un poco más de la mitad de los habitantes se declaran favorables a un centro “con el menor número de coches posible”, algunos comerciantes tuercen el gesto.

A dos pasos del ayuntamiento, que tiene los alrededores cerrados al tráfico desde el 1 de junio, una tienda de camas está desesperadamente vacía.

“Nuestros clientes se quejan de no poder venir”, explica el propietario, Terje Cosma. “Vendemos mercancías que no se pueden llevar bajo el brazo y muchas necesitan un coche”.

Y aunque la tienda hubiera superado hasta junio sus expectativas de volumen de negocio, esta cifra se ha evaporado desde entonces.

Dos tiendas vecinas ya cerraron. Los clientes hacen la compra ahora en los centros comerciales de las afueras.

“Restaurantes, cafeterías y bares quizá ganen aquí más pero no las tiendas especializadas. Perdemos en diversidad”, lamenta Cosma.

Marcussen, no obstante, se muestra confiada.

“Con coche o sin coche, la morfología de un centro de ciudad siempre cambiará con el tiempo”, asegura. “Si hay un lugar en el que creo verdaderamente que el comercio seguirá prosperando, es en los centros de las ciudades, donde podremos combinar las compras y las salidas culturales o al restaurante”.

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EU dispara nueva ola de aranceles en su guerra comercial con China

Trump amenaza ahora con pasar a la “fase tres” de la guerra comercial, con aranceles a productos por un monto adicional de 267.000 millones de dólares, es decir, todos los bienes que Estados Unidos compra a China.

Por Redacción, 2018-09-24 11:44

México, AFP.-Estados Unidos comenzó a aplicar este lunes aranceles del 10% a bienes chinos importados por valor de 200.000 millones de dólares, un paso más en la guerra comercial con China, que acusa a Washington de “intimidación” basándose en “acusaciones falsas”.

Los aranceles comenzaron a aplicarse en el primer minuto de este lunes (04H01 GMT) y se espera que Pekín responda con aranceles de entre 5% y 10% a productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares.

Los aranceles anunciados por el presidente Donald Trump ya afectan al 12% de las importaciones totales de Estados Unidos este año.

Desde que entró a la Casa Blanca, en enero de 2017, Trump reclama a China poner fin a prácticas comerciales que considera desleales y que según él restan inversiones y destruyen empleos en Estados Unidos.

“Estas prácticas son una grave amenaza a largo plazo para la prosperidad económica de Estados Unidos”, dijo al anunciar los nuevos aranceles la semana pasada.

Pekín respondió el lunes acusando a Estados Unidos de hacer “acusaciones falsas” y de utilizar “el aumento de los aranceles y otros medios de intimidación económica, para intentar imponer sus propios intereses en China por la vía de una presión extrema”.

La crítica la emitió el Consejo de Estado chino en un documento sobre las tensiones económicas y el comercio con Washington, estimando que desde la llegada de Trump “con el lema ‘Estados Unidos primero'” Washington adoptó “el unilateralismo, el proteccionismo y la hegemonía económica”.

El domingo, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró a la cadena Fox que iban “a ganar” la guerra comercial.

La medida de reciprocidad de Pekín sobre productos estadounidenses por 60.000 millones de dólares comenzará a aplicarse poco después de la de Estados Unidos.

China elaboró una lista de 5.200 bienes estadounidenses con aranceles de entre 5% y 10% que incluyen productos clave para Estados Unidos, como el gas natural licuado, la electrónica, el aceite de menta, el cuero de cerdo y los preservativos.

Las nuevas medidas de Pekín suponen que China impondrá aranceles a productos estadounidenses por un valor total de 110.000 millones de dólares, es decir, casi todo lo que China compra a Estados Unidos.

“Fase tres”

Trump amenaza ahora con pasar a la “fase tres” de la guerra comercial, con aranceles a productos por un monto adicional de 267.000 millones de dólares, es decir, todos los bienes que Estados Unidos compra a China.

La esperanza de resolver el conflicto se diluye tras el anuncio del Wall Street Journal que Pekín canceló una visita de su equipo negociador a Washington prevista entre el 27 y el 29 de septiembre.

Las últimas negociaciones, en agosto, no concluyeron con avances.

El Fondo Monetario Internacional advirtió la semana pasada que el enfrentamiento comercial entre China y Estados Unidos podría tener un “impacto significativo” en ambas economías.

Y la agencia de calificación financiera Ficht recortó su estimación de crecimiento económico en China para 2019.

La nueva salva a las importaciones de productos chinos llevará los aranceles a 10% hasta fin de año y a partir de ahí a 25%.

Los productos de la lista estadounidense incluye receptores de voz digitales, módulos de memoria, procesadores o fotocopiadoras.

Sin embargo Washington tuvo que retirar de la lista inicial unos 300 tipos de productos —como relojes inteligentes, aparatos de bluetooth, sillas de coche y alzadores para niños o cascos de bicicleta— por las quejas de empresas como Walmart o Apple.

Walmart advirtió que si se imponen más aranceles a productos chinos no tendrá otra opción que aumentar los precios en sus tiendas.

Las autoridades estadounidenses insistieron en que la puesta en marcha escalonada dará tiempo a las empresas para encontrar nuevos proveedores.

Los analistas, que acusan a Estados Unidos de lanzar “la mayor guerra comercial de la historia”, creen que Pekín podría ahora tomar medidas más duras contra empresas estadounidenses en China o restringir las exportaciones de productos cruciales.

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Italia adopta un duro decreto contra los migrantes

El decreto establece entre otras que el migrante que pide asilo y que comete un delito grave, como por ejemplo actos de terrorismo o abuso sexual, será expulsado inmediatamente.

Por Redacción, 2018-09-24 11:37

México, AFP.-El consejo de ministros italiano aprobó este lunes un decreto sobre la seguridad pública que endurece las medidas contra la inmigración, anunció el ministro del Interior, Matteo Salvini, líder de la derechista Liga.

“Es un paso para que Italia sea más segura. Para combatir con fuerza a los mafiosos y a los traficantes de personas, para reducir los costos de una inmigración exagerada, para expulsar a los delincuentes y a los que piden asilo sin merecerlo, para retirar la ciudadanía a los terroristas y para dar más poder a las fuerzas del orden”, escribió Salvini en Facebbok.

El decreto, que cuenta con 42 puntos, fue aprobado en forma unánime por el consejo de ministros, precisó Salvini en una rueda de prensa.

“Hemos trabajado respetando los principios de la Constitución”, adelantó por su parte el jefe de gobierno, Giuseppe Conte.

Las nuevas normas, en vigor por 60 días, podrán ser “modificadas, mejoradas o cambiadas por el Parlamento”, explicó Salvini.

Tras la aprobación del Parlamento, las normas deben ser ratificadas por el presidente de la República, Sergio Matarrella, para convertirse en ley.

“No es un decreto blindado”, explicó Salvini, cuyo gobierno está aliado con la formación antisistema Movimiento 5 Estrellas, por lo que goza de amplía mayoría en el Congreso.

El ministro considera que las nuevas normas garantizan “más derechos” a los “verdaderos refugiados” que deberán cumplir seis requisitos para obtener el asilo político.

El decreto establece entre otras que el migrante que pide asilo y que comete un delito grave, como por ejemplo actos de terrorismo o abuso sexual, será expulsado inmediatamente.

“La solicitud de asilo se anula en caso de persona peligrosa o si ha sido condenada en primera instancia. Ha sido una de las medidas añadidas y sugeridas”, explicó el ministro.

El nuevo gobierno de corte populista, al poder desde hace cuatro meses, se comprometió con su electorado a frenar la entrada de los inmigrantes por lo que decidió reorganizar todo el sistema de acogida y de acceso al asilo.

Campos para la repatriación

Los inmigrantes podrán permanecer hasta un máximo de 6 meses, en vez de 3, en cuatro “campos para la repatriación” y no serán más distribuidos por el territorio nacional como antes.

Sólo los niños no acompañados y los refugiados que han obtenido el asilo podrán residir en toda la península.

Según las cifras oficiales, Italia recibió el año pasado 100.000 solicitudes de asilo contra las 40.000 de este año, mientras que el número de personas que esperan que les definan su situación en los centros de acogida es de 155.000.

Entre las medidas de seguridad adoptadas en el texto se autoriza el uso de armas eléctricas por parte de las fuerzas del orden, incluso por parte de la policía municipal.

El decreto favorece la evacuación de los edificios ocupados y elimina la obligación de ofrecer un alojamiento temporal a las personas vulnerables.

Debatido y criticado por la prensa durante varias semanas, el texto generó polémicas incluso dentro del Movimiento 5 Estrellas por su particular dureza.

El secretario general de la Conferencia Episcopal de Italia, el obispo Nunzio Galantino, criticó el hecho de que la inmigración y la seguridad sean reglamentados en un mismo texto.

“Esto significa que el inmigrante es considerado un problema de seguridad, independientemente de su conducta, lo cual es un pésimo mensaje”, lamentó.

Salvini, también viceprimer ministro, conocido por sus declaraciones xenófobas y su pelea contra la Unión Europea, se ha convertido en el político más influyente de la península al duplicar su aprobación e intención de voto entre el electorado, ya que la Liga pasó del 18% en las elecciones de marzo a 30%, según un sondeo del diario La Repubblica.

“Con la aprobación de este decreto el M5E adhiere completamente a la extrema derecha”, reaccionó por su parte Giuseppe Civati, líder del movimiento de izquierda Posible.