México.-En el sector denominado Startup Park de la feria de tecnología CES Asia, hay más de 115 nuevas compañías. Entre ellas hay 22 empresas suizas y una de ellas gana las miradas de los visitantes que hacen fila para probar una curiosa experiencia de realidad virtual.

Se trata de Birdly, un proyecto creado por la compañía Somniacs, fundada en 2015, junto a la Universidad de las Artes de Zürich (ZHdK). Es una camilla ergonómica en donde la persona debe colocarse boca abajo con sus manos extendidas que se encargarán de controlar la simulación del vuelo de un pájaro.

A través de gafas de realidad virtual HTC Vive, la persona simulará ser un ave (o una abeja) y controlará su vuelo con sus brazos y manos. Con las palmas hacia arriba, cuando las gire en dirección a su cuerpo, elevará el vuelo. Cuando las gire en sentido contrario, descenderá.

Si bien, tal como dicen desde la compañía suiza, el objetivo es el placer del usuario, puede generar mareos o molestias si no se logra un vuelo armonioso. Es posible chocar contra rocas o caerse al agua, y al ser un simulador inmersivo, y debido a la posición del cuerpo, podría ser molesto.

El proyecto está respaldado por investigaciones de ZHdK. Junto con la compañía además, quieren crear más proyectos en la escena emergente de la realidad virtual y aumentada, en un entorno independiente, experimental y basado en el diseño.

Cómo funciona

Cada movimiento, es decir, cada entrada, se refleja en el procesador de vuelo virtual. Se devuelve como retroalimentación física a través de movimientos de pitch, roll y pull. La experiencia incluye viento en la cabeza (a través de un ventilador ubicado en frente de la persona) y audio 3D.

La plataforma birdlyvr.com reúne varias experiencias de vuelo, incluyendo la ciudad de Nueva York y el vuelo del Jurásico. La experiencia siempre será desde la vista de pájaro sobre grandes ciudades y monumentos del mundo, o también puede representar a una abeja en un paisaje jurásico.

Para poder vivir la experiencia se necesita la estructura de apoyo del cuerpo, es una camilla ergónomica que se mueve. El usuario debe tener las gafas de RV en la cabeza y auriculares 3D.

Además se necesita ejecutar la aplicación de control de operador y el software con el contenido a experimentar en la inmersión. Desde la compañía dicen que, a diferencia de un simulador de vuelo común, no se necesita joystick, mouse o botones.

Para lograr un resultado inmersivo de vuelo, la compañía se basa en lo que llama acoplamiento sensorial: con un motor preciso, junto a un elevado impacto visual. Además, incluye retroalimentación sónica y eólica. De acuerdo con la velocidad, el simulador regula el viento de la cabeza.

Con este concepto, la empresa suiza asegura que puede crear micro-experiencias para marcas. Durante CES Asia dijeron que no es una experiencia pensada para terapias alternativas, sino para el mero uso recreativo.