Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó que los niños en la capital del país tienen una mala salud digestiva, debido a un bajo consumo de fibra y poco ejercicio, entre otros factores.

El estudio se realizó a 799 niños de 8 a 11 años de 18 escuelas públicas de tres delegaciones de diferentes niveles de marginación, lo cual demostró que casi la mitad de los menores padece flatulencias y distensión abdominal.

El 35 por ciento padece dolor abdominal, 23 por ciento evacua tres veces o menos por semana, cuando lo normal es hacerlo como mínimo una vez al día, y 33 por ciento evacua con mucho esfuerzo, detalló la UNAM en un comunicado.

Estos problemas digestivos están asociados, por un lado, a un bajo consumo de fibra, una mayor ingesta de azúcar procesada y de alimento chatarra y por otro, a la poca actividad física.

El estudio realizado de febrero a agosto de 2014 y cuyos coordinadores fueron los académicos Laura Leticia Tirado Gómez y Juan Luis Durán Arenas, consistió en la aplicación de un cuestionario a los infantes y a sus padres.

Además de preguntarles acerca del ejercicio, la frecuencia de consumo de alimentos y de alteraciones digestivas, el estudio también registró la talla y el peso para saber si los niños tenían sobrepeso y obesidad.

En ese sentido, los resultados determinaron que 13.1 por ciento presenta bajo peso; 52.9 por ciento está en la normalidad; 24 por ciento tiene sobrepeso y 10 por ciento obesidad.

El objetivo de este análisis fue determinar el estreñimiento y los síntomas de malestar digestivo, precisó Tirado Gómez, quien agregó que el promedio del consumo de fibra fue de 14 gramos, cifra inferior a lo sugerido.

“Lo recomendado en los pequeños de cuatro a ocho años son 25 gramos al día; en niñas de nueve a trece, es de 26 gramos diarios y en niños de nueve a trece es de 31 gramos diarios”, puntualizó.

Este resultado, dijo, está en concordancia con lo que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) de 2006 y de 2012 reportó. Y la ingesta de agua natural, otro factor asociado al estreñimiento, está en el nivel mínimo, mencionó.

Tirado Gómez enfatizó en la importancia de la actividad física, pues “entre menos ejercicio hagas tu intestino tendrá menor motilidad y se volverá perezoso”.

El estreñimiento se asocia a problemas de sobrepeso y obesidad y a la larga, a padecimientos como las hemorroides y la colitis, comentó.

La investigadora señaló que los menores con un nivel socioeconómico bajo comen alimentos con más grasas y azúcar procesada, y los de un nivel socioeconómico más elevado ingieren más frutas y verduras.

Por lo que recomendó a los padres preparar el lunch con alimentos accesibles como los vegetales crudos, entre los que destacan la jícama, la zanahoria y el pepino, ya que por lo general a los niños les gustan.

Además de darles cereales no procesados sin azúcar, con fruta picada y leche, agregó Tirado Gómez.

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