Personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destacó la importancia que tiene el etiquetado frontal de alimentos que contempla la Norma Oficial Mexicana 051, para la salud pública.

Al respecto, Catalina Gómez, jefa de Política Social de Unicef México, señaló que lograr que se considere esta iniciativa "ha sido un desafío y esperamos que prevalezca la salud pública y el interés superior de la niñez".

Esta declaración se da luego del amparo otorgado a la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) el pasado 26 de febrero, para suspender temporalmente esta medida.

Sin embargo, la noche del viernes el amparo fue revocado por unanimidad por el Vigésimo Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa de la Ciudad de México, por lo que autoridades federales podrán proseguir con la publicación de la nueva norma, informó el subsecretario de Economía, Alfonso Guati Rojo.

En este sentido, Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta para esta organización mundial, señaló que este decreto es necesario para cuidar la salud de los niños mexicanos pues uno de cada tres padecen obesidad y sobrepeso.

Agregó que la "alarmante" estadística está relacionada, en parte, a que el 70% de las bebidas azucaradas que consumen los menores, las adquieren en sus colegios, espacios donde pasan gran parte del día.

Mientras que el consumo de agua, verduras y frutas disponibles en estos recintos, sólo son elegidos por los alumnos en un siete por ciento, según un estudio de la Unicef realizado en la Ciudad de México en 2019.

Ante ello, ponderó la incorporación en los productos de sellos de fácil comprensión tanto para adultos como para niños; además, el uso del perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para prevenir el consumo de cantidades excesivas de azúcar, grasas saturadas y trans, así como sodio y calorías.