México.- Genaro García Luna, el ex poderoso titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, obtuvo la residencia legal en Estados Unidos con una visa muy difícil de obtener y reservada para migrantes con “habilidades extraordinarias”, por lo que también se le conoce como la “visa Einstein”.

De acuerdo con un reportaje de Ryan Deveraux, un periodista galardonado y especializado en la guerra de las drogas en México, no está claro cómo García Luna, quien colaboró por muchos años con el Gobierno de Estados Unidos pasando información de seguridad en México, consiguió la preciada visa.

“El Servicio de Inmigración de los Estados Unidos se negó a responder preguntas sobre su estado migratorio en los Estados Unidos. Wayne [Anthony], el ex Embajador [de EU en México], dijo que sí había preocupaciones sobre el deseo de García Luna de mudarse a los Estados Unidos, pero ‘no era un problema que se elevara a mi nivel, un problema político’”, reportó.

“Simplemente no me pareció tan controvertido”, dijo. “Eso no significa que algunas personas no se opusieron. Simplemente no lo sé”, citó Deveraux al ex Embajador en una amplia investigación sobre la carrera de García Luna, el brazo derecho de Calderón Hinojosa, publicada en The Intercept, un sitio de noticias independiente que se apoya financieramente en organizaciones civiles.

En el texto titulado “El enjuiciamiento de un funcionario de seguridad mexicano expone la fachada de la guerra contra las drogas”, la caída de este hombre “una vez aclamado como un súper policía mexicano no fue del todo inesperado”.

Durante años, según Ryan Deveraux, los periodistas y los funcionarios del Departamento de Estado de EU en la Ciudad de México expresaron su preocupación porque García Luna fue, en el mejor de los casos, negligente con la corrupción que lo rodeaba y, en el peor de los casos, culpable del tipo de criminalidad de la que ahora lo acusan los fiscales de Nueva York.

“A pesar de esas preocupaciones, a García Luna se le otorgó la residencia legal en los EU. Se instaló en Florida y reveló un nivel de riqueza que levantó más que unas pocas cejas en la Ciudad de México”, precisó.

Queda por ver, establece el reportaje, si la acusación impactará los contactos de García Luna en las fuerzas del orden público, la inteligencia y la comunidad del sector privado de Estados Unidos.

“Mucha gente está paranoica en este momento”, citó el reportero a Jerry Robinette, un ex agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en Texas, quien ahora trabaja en consultoría de seguridad privada.

Otros están confundidos. “Estoy realmente confundido por todo el asunto”, citó también a Alejandro Hope, ex oficial de inteligencia de CISEN, la principal agencia de inteligencia de México y ahora analista de seguridad en la Ciudad de México.

 “El tipo tenía acceso a muchas, muchas formas diferentes de corrupción que a los Estados Unidos no les importa”, dijo. “Lo único que le importa a Estados Unidos en México es obtener dinero de los narcotraficantes. Eso es todo. Ese hecho no se perdería en un hombre como García Luna”, argumentó Hope.

Y si García Luna hizo eso, añadió Hope, ¿por qué tomaría años para que las autoridades estadounidenses se dieran cuenta? La comunidad de inteligencia de Estados Unidos ha tenido una relación con García Luna durante al menos dos décadas, expuso. “¿Nunca se enteraron? ¿Nunca sospecharon que esto estaba pasando?”, citó el periodista.