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EU confía en que se realizará cumbre a pesar de amenazas de Pyongyang

Pyongyang también anunció que canceló unas conversaciones de alto nivel que estaban previstas entre sus delegados y los de Seúl este miércoles, a causa de los ejercicios aéreos conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur.

Por Redacción, 2018-05-16 09:50

México, AFP.-Estados Unidos mantiene la esperanza de que la cumbre prevista entre el líder norcoreano Kim Jong Un y el presidente Donald Trump se celebre, pese a las amenazas de Pyongyang de cancelarla.

En una vuelta a la tradicional retórica encendida, tras meses de acercamiento diplomático, Corea del Norte dijo el miércoles que el encuentro histórico será anulado si Washington le sigue demandando que abandone unilateralmente su arsenal nuclear.

Si el gobierno estadounidense “nos arrincona y nos pide unilateralmente abandonar nuestras armas nucleares no vamos a tener ningún interés en las conversaciones y vamos a tener que reconsiderar si aceptamos la futura cumbre”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores Kim Kye Gwan en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA.

Pyongyang también anunció que canceló unas conversaciones de alto nivel que estaban previstas entre sus delegados y los de Seúl este miércoles, a causa de los ejercicios aéreos conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur.

“Mantenemos la esperanza de que la reunión tenga lugar y continuaremos por ese camino, pero, hemos estado preparándonos para que éstas pudieran ser unas negociaciones duras”, afirmó horas más tarde la portavoz de la Casa blanca, Sarah Sanders, al canal Fox News.

“Como el presidente ha dicho muchas veces, estamos preparados para esta reunión. Y si no, continuaremos con la campaña de máxima presión que teníamos en marcha”, advirtió Sanders.

China, el único aliado de Pyongyang de peso internacional, expresó también que espera que la cumbre todavía siga adelante.

Washington está presionando para que Pyongyang lleve a cabo una desnuclearización completa, verificable e irreversible. Pero por ahora, Corea del Norte no se ha comprometido públicamente a este extremo, y sólo se ha mostrado de acuerdo a una “desnuclearización de la península coreana”, un eufemismo abierto a interpretaciones.

“Nosotros ya expresamos nuestra voluntad de una desnuclearización de la península de Corea y declaramos reiteradamente que Estados Unidos debe terminar con su política hostil hacia DPRK (acrónimo oficial de Corea del Norte, NDLR) y amenazas nucleares como condición previa”, dijo el viceministro norcoreano.

En el pasado, Pyongyang ha pedido el retiro de las tropas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur para proteger el país de su vecino, y un final del paraguas nuclear que presta Washington a su aliado.

El funcionario norcoreano también criticó al asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton por su propuesta de que la desnuclearización seguirá “el modelo libio”.

Esto fue “un movimiento siniestro para imponer a nuestro digno Estado el destino de Libia o de Irak”, dijo.

Corea del Norte estima que necesita armas nucleares para protegerse de una potencial invasión de Estados Unidos.

Después de renunciar a su programa nuclear, el líder libio Muamar Gadafi fue derrocado y murió en las revueltas apoyadas por la OTAN.

El viceministro también rechazó las ofertas que le hizo el secretario de Estado Mike Pompeo, que ha visitado dos veces Pyongyang en las últimas semanas, y que en su último viaje volvió con tres estadounidenses que estaban presos en Corea del Norte, de ayuda económica a cambio de la desnuclearización.

“Nunca hemos tenido ninguna expectativa de tener apoyo estadounidense en nuestra construcción económica y no vamos a hacer este tipo de tratos en el futuro”, dijo el funcionario.

– La diplomacia de la cuerda floja –

En las últimas semanas, además de su llamativa cumbre con el líder surcoreano en la Zona Desmilitarizada que divide a ambos países, Kim se ha reunido dos veces con el presidente chino, Xi Jinping, y Pyongyang ha anunciado que va a desmantelar su sitio de pruebas nucleares.

Los analistas creen que ahora Pyongyang busca redefinir los términos del debate.

“Es una táctica diplomática”, explicó a la AFP Kim Hyun-wook, profesor en la Academia Nacional Diplomática de Corea, que estimó que esta estrategia es una “política de riesgo calculado”.

“Parece que Kim Jong Un fue empujado a aceptar las demandas estadounidenses de ‘la desnuclearización primero’ pero ahora está tratando de cambiar su posición después de haber normalizado las relaciones entre Corea del Norte y China y de haberse asegurado ayuda económica”, agregó.

“La clásica diplomacia de la cuerda floja entre Estados Unidos y China ha comenzado”, dijo el experto.

Para Joshua Pollack, del Instituto Middlebury de Estudios Internacionales, Pyongyang fue irritado por el “tono triunfalista”.

“Los norcoreanos no están contentos con lo que están viendo y escuchando”, indicó. “Todavía hay un abismo entre las expectativas de la diplomacia en Pyongyang y Washington”, agregó.

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Afaganistán: ataque con coche bomba deja dos soldados muertos

Las autoridades indicaron que hasta el momento ningún grupo ha reclamado la autoría del ataque.

Por Redacción, 2018-05-27 09:34

México, Notimex.-Al menos dos soldados afganos murieron y otros cuatro resultaron heridos hoy por la explosión de un coche bomba en la provincia de Helmand, al sur de Afganistán, informaron autoridades locales.

Omar Zwak, el portavoz del gobierno local, señaló que el coche bomba detonó cerca del puesto de una brigada militar en el distrito de Nad Ali hacia las 7:00 horas locales (2:30 GMT), causando dos muertos y cuatro heridos, destacó la agencia Pajhwok Afghan News.

Según versiones preliminares, el atacante fue abatido cerca del puesto de control. Las autoridades indicaron que hasta el momento ningún grupo ha reclamado la autoría del ataque, pero a menudo los responsables son los militantes del Talibán y del Estado Islámico por actos de terrorismo.

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Colombia sin FARC: un inédito duelo presidencial; 2 visiones, un país

Dos candidatos que representan los opuestos del espectro político, el derechista Iván Duque (41 años) y el exguerrillero Gustavo Petro (58), asoman como los favoritos entre seis candidatos.

Por Redacción, 2018-05-27 09:35

Colombia arrancó este domingo las votaciones para elegir al primer presidente que gobernará sin la amenaza guerrillera de las FARC en medio siglo, en un inédito duelo entre la derecha conservadora y la izquierda radical.

Paradójicamente, el acuerdo de paz con el que fuera el grupo rebelde más poderoso de América, hoy partido político, fracturó a este país de 49 millones de habitantes.

Dos candidatos que representan los opuestos del espectro político, el derechista Iván Duque (41 años) y el exguerrillero Gustavo Petro (58), asoman como los favoritos entre seis candidatos.

Hasta hace una semana, cuando por ley se dejaron de publicar mediciones, ninguna encuesta anticipaba una definición en primera vuelta.

Si no fallan los sondeos, habrá que esperar hasta la segunda ronda el 17 de junio para conocer al futuro gobernante de la cuarta economía latinoamericana y el primer exportador mundial de cocaína.

Sin amenazas

“Hasta ahora ningún puesto de votación ha sido trasladado por razones de seguridad (…) hace muchísimas décadas que eso no sucedía, o sea que van a ser las elecciones más seguras, más tranquilas”, aseguró el presidente colombiano Juan Manuel Santos, tras votar en la Plaza de Bolívar en Bogotá este domingo.

El sábado, en una alocución televisada, el mandatario destacó el carácter pacífico de estas elecciones. “Junto con las elecciones de marzo pasado para elegir al nuevo Congreso, cumpliremos el primer ciclo completo de elecciones nacionales sin la amenaza del conflicto armado” con las FARC, dijo.

Apadrinado por el expresidente Álvaro Uribe, Duque promete modificar el pacto de paz de 2016 para impedir que los rebeldes que ya entregaron las armas y están implicados en delitos atroces, ejerzan la política sin antes haber pagado un mínimo de cárcel.

Petro, que militó en los ochenta en el disuelto movimiento M-19, prevé honrar los compromisos que garantizan que los jefes exguerrilleros reciban penas alternativas a prisión si confiesan crímenes y reparan a las cientos de miles víctimas de un conflicto en el que también han tomado parte paramilitares de ultraderecha y agentes del Estado.

El independiente de centro Sergio Fajardo y el exvicepresidente Germán Vargas luchan por dar la sorpresa y meterse en segunda vuelta, mientras el exnegociador de paz con las FARC Humberto de la Calle y el evangélico Jorge Trujillo parten sin opción, según las encuestas.

La abstención, que históricamente ha rondado el 50%, podría volver a ser protagonista entre los 36 millones de colombianos convocados a votar voluntariamente.

Ningún candidato compite por tomar las banderas de Santos, que dejará el poder en agosto tras dos mandatos de cuatro años marcados por su baja popularidad.

Preocupación venezolana

Terminado el enfrentamiento de medio siglo con los rebeldes marxistas, los colombianos están más inquietos por la corrupción, la desaceleración económica, el servicio de salud y el repunte del narco que castiga las fronteras con Venezuela y Ecuador, que por el futuro mismo del acuerdo con las FARC.

En esta coyuntura, el coletazo migratorio de la crisis en Venezuela ha ganado espacio. En los últimos dos años han ingresado 762.000 venezolanos, de los cuales 518.000 pretenden instalarse en el país.

Bogotá, que prevé adherirse a la alianza militar de la OTAN para disgusto de Caracas que lo considera como una amenaza, prácticamente no tiene relaciones con el reelecto gobierno de Nicolás Maduro.

Sin embargo, el pacto con el ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común – que retiró a su candidato presidencial por problemas de salud y antes del descalabro en las legislativas – obra como un partidor de aguas.

“Colombia está polarizada desde antes de las elecciones. La polarización se hizo evidente en las campañas por el Sí y el No del plebiscito” por la paz, señala Andrés Macías, investigador de la Universidad Externado.

Aunque los opositores del acuerdo vencieron por mínimo margen, Santos sacó adelante el convenio que desarmó el año pasado a unos 7.000 combatientes, pero aún falta por implementar el sistema de justicia que garantiza verdad y reparación a millones de víctimas.

También están pendientes reformas rurales que evitarían reavivar el conflicto.

En su intento por sellar una paz completa, Santos también dialoga con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) -la última guerrilla activa que declaró una tregua unilateral por elecciones-, mientras combate a disidentes de las FARC y bandas narcotraficantes.

Dos visiones, un país

En esta contienda, Petro irrumpió con fuerza y logró arrastrar apoyos con su discurso antisistema, a favor del medioambiente, las minorías y de una economía no dependiente del petróleo.

El candidato del movimiento Colombia Humana rescató para la izquierda la plaza pública con multitudinarias concentraciones. Aquí estas reformas “se consideran extremistas, porque vivimos en un feudalismo bastante manchado por el narcotráfico”, señaló Petro a la AFP.

De su lado, Duque batalló para no parecer “un títere” de Uribe, aunque reivindica las mismas causas de su mentor: inversión privada, Estado austero y valores familiares tradicionales.

También propone “recuperar la economía, eliminando el derroche” mediante una reforma para recortar burocracia.

El centro llegó a estas elecciones dividido y sin oxígeno.

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Colombianos deciden su futuro este domingo entre derecha e izquierda

Compiten: el liberal Humberto De la Calle; Germán Vargas Lleras, quien se postuló por firmas; Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia; Iván Duque, del Centro Democrático, y Gustavo Petro, de Colombia Humana.

Por Redacción, 2018-05-27 09:20

Los colombianos votarán hoy para elegir a su nuevo Presidente en un ambiente de polarización en el que el favoritismo está repartido entre la derecha y la izquierda, los escándalos de posible fraude electoral y un debate basado en los ataques a los contrincantes.

Venezuela, castrochavismo, populismo, inexperiencia, Farc, impunidad, corrupción y ELN, fueron los términos más utilizados por los candidatos para deslegitimizarse entre ellos y generar divisiones en la opinión pública.

De esta manera, llegan a la contienda electoral el liberal Humberto De la Calle; Germán Vargas Lleras, quien se postuló por firmas; Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia; Iván Duque, del Centro Democrático, y Gustavo Petro, de Colombia Humana.

Cada uno de ellos alberga la esperanza de ganarse uno de los dos tiquetes disponibles para pasar a la segunda vuelta electoral y acercarse mucho más a la Casa de Nariño. O, por qué no, ganar en primera vuelta la Presidencia de la República.

Duque, candidato de la derecha, está hace más de dos meses al frente de las encuestas, pero ese favoritismo sería insuficiente para resolver la disputa en primera vuelta, mientras Petro, de la izquierda, se ubica segundo en la intención de voto.

Este domingo jugará un papel muy importante el voto de opinión, así como el llamado electorado de maquinaria o estructura para definir la contienda.

Para Yann Basset, director del Observatorio Electoral de la Universidad del Rosario, los resultados del domingo estarán marcados por la polarización que hubo entre las dos candidaturas que aparecieron punteando en las diferentes encuestas a nivel nacional, es decir, entre Duque y Petro.

Sin embargo, Basset aclara: “Son intenciones de voto que son consistentes, porque todas dicen lo mismo prácticamente, pero como siempre, una cosa es el pronóstico y otra es el voto real que se manifiesta al final porque entre la intención y la realidad pueden pasar muchas cosas. Lo vimos con la ola verde, por ejemplo, pero el escenario más probable es una victoria Duque – Petro”.

El analista Alejo Vargas afirma que la disputa podría ser entre Iván Duque, Germán Vargas y Gustavo Petro. “La posibilidad de un triunfo en primera vuelta no es descartable, pero es poco probable con lo que se ha mostrado hasta el momento”.

“Duque – Petro es un escenario posible pero yo tengo la sospecha de que el escenario más probable va a ser Vargas Lleras – Duque”, agrega.

Por su parte, el consultor político Carlos Andrés Orjuela, igual que Basset y Vargas, sostiene que hay dos escenarios claros. “El primero de ellos es el que marcan las encuestas durante los últimos tres meses. Allí la mayoría mantuvo una constante que muestra una segunda vuelta entre Duque y Petro, en la que no es tan claro qué pasaría en esa segunda ronda, en la medida en que hay modelos de transferencia electoral de los otros candidatos que pasarían a las dos únicas campañas que pasan a la próxima vuelta”, señala.

La paz también juega

En la jornada electoral tendrá un gran peso el acuerdo de paz con las Farc, pues su futuro dependerá en buena medida del nuevo Jefe de Estado.

El acuerdo, que vive momentos de crisis, es un compromiso del Estado colombiano, pero su cumplimiento dependerá en parte de la voluntad del próximo presidente de sacar adelante un pacto que ha conseguido que cerca de 7000 guerrilleros dejen las armas.

Los colombianos están divididos casi que por la mitad entre los que consideran que el acuerdo necesita cambios porque es demasiado generoso con las Farc, ahora convertidas en partido político, y los que lo defienden en aras de la paz.

El presidente Juan Manuel Santos, ha dicho que estas elecciones presidenciales se proyectan como las menos violentas de la historia del país y las más transparentes, con la particularidad de que son los primeros comicios presidenciales con las Farc sin armas.

Seguridad

Las Fuerzas Militares dispusieron más de 240.000 soldados para generar las condiciones de seguridad para garantizar las elecciones de este domingo. Mientras la Policía contará con 90.000 uniformados.

Un total de 75.656 militares cuidarán 10.998 puestos de votación y 95.224 mesas.

El resto de militares, destacados en todo el territorio, fortalecerán sus dispositivos de seguridad en diferentes sectores.


Fuente original. www.elpais.com.co